Mía Alducin
El Buen Tono
Amatlán.- La migración que durante años marcó el paso del tren por la región disminuyó considerablemente, informó la representante del albergue Las Patronas, Norma Romero Vázquez.
Dio a conocer que actualmente los grupos de indocumentados que transitan por la zona son mucho más reducidos y, en algunos casos, menos de 20 personas.
Explicó que gran parte de quienes llegan al albergue son deportados o personas que desistieron continuar su trayecto debido a las condiciones de inseguridad que enfrentan en distintas regiones del país, principalmente en el Sureste mexicano.
“Es una situación complicada porque las personas la están pasando mal. Sí hay algunas en las vías, pero muchas se regresan por cuestión de la inseguridad”, comentó la activista.
Romero Vázquez indicó que la incertidumbre sobre los horarios y el número de personas que llegan obligó al albergue a modificar la forma de brindar apoyo.
Actualmente entregan alimentos no perecederos como leche, galletas y atún, ya que resulta complicado preparar grandes cantidades de comida sin saber cuántos migrantes arribarán al comedor comunitario.
Detalló que municipios como Acayucan y Coatzacoalcos continúan siendo puntos donde la inseguridad afecta gravemente a la población que proviene de otros países, especialmente porque los grupos son cada vez más pequeños y vulnerables ante distintos riesgos.
La activista reconoció que, aunque las condiciones en Estados Unidos tampoco son sencillas, mucho continúan intentando llegar a ese país con la esperanza de encontrar empleo y apoyar económicamente a sus familias.
Subrayó que el albergue seguirá operando mientras existan condiciones para hacerlo, aunque el incremento en los precios de los productos básicos complicó el sostenimiento de la ayuda humanitaria.
