JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD publicidad

AGENCIA

Monterrey, Nuevo León.- La muerte de dos bebés gemelos en una clínica privada de la colonia Progreso ha generado indignación entre familiares, quienes denunciaron una presunta negligencia médica derivada de retrasos en la atención y falta de personal para atender una emergencia obstétrica.

Los pequeños, identificados como Jason y Jacob, fallecieron el pasado sábado luego de que su madre, Daniela Raquel Cepeda, de 22 años, permaneciera durante varias horas sin recibir la atención médica que requería, según denunciaron sus familiares.

De acuerdo con el testimonio de Luis Valladares, padre de los menores, la joven comenzó a presentar sangrado constante y contracciones durante la noche del viernes, por lo que acudieron de inmediato a la clínica privada en busca de atención especializada.

Al llegar al hospital, Daniela presentaba presión arterial elevada; sin embargo, según la denuncia, el médico encargado del parto nunca acudió a valorarla de manera oportuna.

Conforme avanzaban las horas, la preocupación de la familia aumentó. Luis Valladares aseguró que personal del nosocomio les informó que no había suficientes médicos disponibles para atender la emergencia y que incluso les sugirieron trasladarse a una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

“La respuesta del doctor fue: ‘yo no la puedo aliviar, váyanse al IMSS. Aquí no hay personal ahorita, estoy solo’”, relató el padre de familia.

Pese a la situación, la mujer permaneció en la clínica. Horas después, ya durante la mañana del sábado, fue estabilizada y sus familiares recibieron la noticia de que todo estaba listo para el nacimiento de los bebés.

No obstante, la espera continuó durante varias horas más sin que se les brindara información clara sobre el procedimiento ni sobre el estado de salud de los menores.

Finalmente, Jason y Jacob nacieron sin signos vitales.

Tras conocer el desenlace, los padres solicitaron una explicación al personal médico. Sin embargo, aseguran que no recibieron información precisa sobre las causas del fallecimiento.

“Le preguntamos el motivo del por qué fallecieron mis bebés. No nos dijeron nada. La pediatra respondió que estaba sola y que no pudieron hacer más. El doctor sólo dijo que fue cosa de Dios”, señaló Luis Valladares.

Mientras los padres enfrentaban la pérdida, familiares permanecían en la sala de espera aguardando la llegada de los recién nacidos. Entre ellos se encontraba la hermana mayor de los pequeños, una niña de cuatro años que esperaba conocer a sus hermanos.

La familia Valladares Cepeda hizo pública su denuncia con el objetivo de que las autoridades correspondientes investiguen lo ocurrido y determinen si existieron omisiones o responsabilidades médicas en la atención brindada.

Hasta el momento, la clínica no ha emitido una postura oficial sobre los señalamientos. El caso ha generado consternación y reavivado el debate sobre la calidad de la atención médica en hospitales privados y la importancia de contar con personal suficiente para atender emergencias obstétricas.

CANAL OFICIAL