Agencias
San Martín, Perú.- Un estremecedor caso ha conmocionado al país sudamericano luego de que Zoila Carolina Castillo Chanduco, de 29 años, y su hijo Eyal, de 6 años, fueran reportados como desaparecidos y posteriormente hallados sin vida en la región selvática de Uchiza, en la provincia de Tocache, región San Martín, tras haber viajado desde Lima para encontrarse con un hombre que conocieron a través de redes sociales.
De acuerdo con la investigación policial, madre e hijo habrían viajado a la selva peruana para reunirse con Alexis Alcántara Tellería, un fotógrafo de 42 años dedicado a la observación de aves, con quien la mujer mantenía una relación a distancia iniciada en una aplicación de citas. Las autoridades señalan que, tras varios días de comunicación intermitente, ambos dejaron de responder mensajes, lo que encendió las alertas de su familia.
La última evidencia con vida de las víctimas corresponde a imágenes de videovigilancia captadas en Tocache, donde se observa a Zoila y su hijo saliendo de un hospedaje junto a Alcántara, abordando posteriormente una camioneta con rumbo desconocido. Horas después, la joven habría informado a su familia sobre una discusión con el hombre, siendo ese el último contacto que se tuvo con ella.
Tras una intensa búsqueda encabezada por la Policía Nacional del Perú, el Ejército y rondas campesinas, el cuerpo del menor fue localizado en una zona de plantación de palma en el caserío Saraí, en condiciones de extrema violencia. Días después, a pocos metros del primer hallazgo, también fue encontrado el cuerpo de la madre, lo que derivó en la investigación formal por doble homicidio.
Las diligencias policiales apuntaron como principal sospechoso a Alcántara Tellería, quien inicialmente ofreció versiones contradictorias sobre el paradero de las víctimas. Sin embargo, el análisis de cámaras de seguridad, peritajes forenses y hallazgos en su vehículo reforzaron las sospechas en su contra. Posteriormente, fue detenido en Lima y trasladado a la región San Martín para enfrentar el proceso judicial, donde la Fiscalía logró que se le dictaran nueve meses de prisión preventiva mientras continúan las investigaciones.
El caso, ocurrido entre Lima y la región selvática de San Martín, ha generado indignación y alerta por los riesgos de contactos en línea y desapariciones en zonas de difícil acceso, mientras la familia de las víctimas exige justicia y el esclarecimiento total del crimen.
