JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD publicidad

Laura A. García
El Buen Tono

Región.- Productores de caña de azúcar en la región enfrentan una de las temporadas más desafiantes en años, debido al elevado costo de los insumos y a rendimientos por debajo de lo esperado. La tonelada de fertilizante ha alcanzado un precio de 14 mil pesos, mientras que las cosechas de caña apenas logran superar las 70 toneladas por hectárea, un volumen considerado bajo para las necesidades de rentabilidad del sector. Esta combinación de factores ha generado pérdidas significativas para los agricultores, quienes además aún no reciben el pago total de sus preliquidaciones y menos aún de su liquidación.
De acuerdo con cañeros de los municipios de Córdoba, Paso del Macho, Omealca y Yanga, el costo de los fertilizantes nitrogenados y fosfatados se disparó en los últimos meses sin que los precios de garantía de la caña hayan tenido un ajuste proporcional. A esto se suma que el rendimiento por hectárea en el actual ciclo productivo no ha logrado superar las 70 toneladas, cifra que en años pasados llegaba hasta las 85 o 90 toneladas en parcelas. Los productores atribuyen esta baja a las condiciones climáticas irregulares y a la necesidad de reducir la aplicación de fertilizantes por su alto costo y también que la mayoría de predios solo cuentan con temporal al no contar con tecnificación y riego.
La ecuación financiera se vuelve insostenible para los cañeros: una hectárea requiere al menos media tonelada de fertilizante (7 mil pesos) más otros insumos como herbicidas, combustibles y mano de obra. Con una producción de 70 toneladas por hectárea y un precio por tonelada de caña que ronda los 900 a poco más de mil pesos (dependiendo de la calidad y el ingenio), el ingreso bruto por hectárea alcanza aproximadamente 63 mil pesos, de los cuales una parte significativa se consume solo en fertilización y cosecha. Los agricultores señalan que, después de cubrir todos los gastos, la ganancia real resulta magra o incluso nula.
Para agravar el panorama, la mayoría de los productores aún no ha recibido la preliquidación y la liquidación final correspondiente a la zafra 2025-2026. Algunos ingenios de la región continúan pagando únicamente preliquidaciones, es decir, adelantos parciales basados en estimaciones de tonelaje y calidad, sin el ajuste definitivo que refleje el precio real de la caña y los incentivos. Esta práctica, denunciada en múltiples asambleas cañeras, impide que los agricultores tengan certidumbre financiera para planificar el siguiente ciclo y adquirir insumos como el ya caro fertilizante.
Mientras los ingenios difieren el pago de liquidaciones y los precios de los insumos siguen al alza, los cañeros de la región se debaten entre cosechar poco o endeudarse para costear la siguiente siembra. La tonelada de fertilizante a 14 mil pesos y un rendimiento estancado por debajo de las 70 toneladas por hectárea dibujan un horizonte que es poco alentador.

CANAL OFICIAL