Sandra González
El Buen Tono
Orizaba, Ver.- En un contexto marcado por la incertidumbre económica, la inseguridad y los conflictos internacionales, el obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Medina, reconoció que el miedo se ha convertido en una de las emociones más presentes en la vida cotidiana de las personas, por lo que exhortó a la población a no dejarse paralizar por la angustia y a fortalecer la confianza en Dios.
Durante su mensaje dominical desde la Catedral de San Miguel Arcángel, el prelado señaló que los temores actuales no son imaginarios ni infundados, pues surgen de problemas reales que afectan a miles de familias, como la falta de recursos económicos, la violencia, la incertidumbre laboral y la preocupación por el futuro. Indicó que muchas personas viven con el temor de no tener qué comer, cómo pagar la renta o cómo enfrentar situaciones que amenazan su estabilidad.
