De la redacción
El Buen Tono
Las conversaciones de alto nivel entre Estados Unidos e Irán iniciaron este domingo en Suiza en medio de un ambiente tenso, marcado por intercambios de advertencias y desacuerdos sobre temas clave como el programa nuclear iraní, el conflicto en Líbano y el control del estrecho de Ormuz.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó la presión al lanzar declaraciones en redes sociales en las que advirtió posibles ataques si no se frena la influencia iraní en la región, lo que generó molestia inmediata en la delegación de Teherán.
El principal negociador iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, respondió que su país está preparado para actuar ante cualquier amenaza y acusó a Washington de escalar el conflicto con sus declaraciones públicas, lo que complicó aún más el inicio del diálogo.
En las reuniones participaron el vicepresidente estadounidense JD Vance, junto con los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, además de mediadores de Pakistán y Qatar, quienes buscan mantener a ambas partes en la mesa de negociación.
Uno de los puntos más sensibles es el programa nuclear de Irán, así como las condiciones para el paso marítimo en el estrecho de Ormuz. También se discute la situación en Líbano, donde el ejército de Israel mantiene operaciones contra el grupo político-paramilitar Hezbolá, respaldado por Irán.
Medios estatales iraníes informaron que las conversaciones entraron en una “fase difícil” y que la delegación de Irán abandonó temporalmente el lugar tras lo que calificaron como mensajes ofensivos desde Estados Unidos. Aun así, se prevé que las discusiones continúen en las próximas horas dentro de una carrera diplomática de 60 días para intentar alcanzar un acuerdo.
En paralelo, el impacto de las negociaciones ya se refleja en los mercados internacionales, donde el precio del petróleo registró una caída cercana al 8% tras conocerse avances preliminares en el diálogo.
Hasta el momento, no hay una fecha confirmada para una nueva reunión formal entre ambas delegaciones.
