Agencias
Puebla, Pue.- Los tráileres robados en las carreteras de Puebla no siempre son sacados del estado de inmediato. De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), muchas de estas unidades son trasladadas a parques industriales abandonados y bodegas cercanas a las principales autopistas, donde permanecen ocultas mientras son desmanteladas o se descarga la mercancía robada.
El titular de la dependencia, Francisco Sánchez, informó que las investigaciones realizadas por las autoridades han permitido identificar parte del modus operandi utilizado por las bandas dedicadas al robo de transporte de carga, uno de los delitos que más afecta a transportistas y empresas del sector logístico.
Según explicó el funcionario, los grupos delictivos aprovechan pequeñas naves industriales, bodegas y espacios techados ubicados estratégicamente cerca de las carreteras para esconder las unidades sustraídas y evitar que sean detectadas por las corporaciones de seguridad. En estos sitios, además de ocultar los vehículos, también se realiza la descarga de mercancías y, en algunos casos, el desmantelamiento de los tractocamiones.
Ante esta situación, la SSP ha reforzado las labores de inteligencia y vigilancia para ubicar estos puntos utilizados por la delincuencia. Como parte de esta estrategia, se encuentran en fase de pruebas nuevas cámaras de videovigilancia instaladas en la autopista 150D México-Veracruz, particularmente en el tramo que conecta Amozoc con Esperanza.
Francisco Sánchez señaló que estos sistemas permitirán rastrear movimientos sospechosos, identificar rutas utilizadas por los delincuentes y facilitar operativos para la recuperación de unidades robadas, así como la detención de los responsables.
La dependencia también advirtió que algunos de estos inmuebles podrían ser utilizados para ocultar vehículos particulares con reporte de robo, por lo que las investigaciones abarcan distintos tipos de delitos relacionados con el robo de automotores.
Las autoridades consideran que la identificación y desarticulación de estos centros de resguardo clandestinos será clave para reducir el robo al transporte de carga, un delito que genera pérdidas millonarias y representa uno de los principales desafíos de seguridad en las rutas comerciales del país.
