De la redacción
El Buen Tono
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró que las recientes reformas económicas aprobadas en la isla no responden a órdenes ni imposiciones de Estados Unidos, al afirmar que “Trump no manda” en su país.
Durante una entrevista difundida este miércoles, el mandatario cubano explicó que los cambios forman parte de lo que denominó “soluciones cubanísimas” y un ejercicio de soberanía nacional, aunque reconoció que las presiones de Washington contribuyeron a acelerar algunas decisiones.
Díaz-Canel sostuvo que el objetivo de las reformas no es impulsar una restauración capitalista, sino perfeccionar la construcción del modelo socialista en medio de las dificultades económicas que enfrenta la nación.
El gobernante señaló que estas medidas buscan fortalecer el desarrollo del país pese a lo que calificó como un recrudecimiento del bloqueo estadounidense. “Son tiempos de transformación”, expresó.
Respecto a la postura de Washington, el presidente cubano consideró que Estados Unidos nunca aceptará el rumbo que sigue la isla porque, según afirmó, aspira a una Cuba dependiente y totalmente privatizada.
Asimismo, rechazó cualquier posibilidad de una anexión a Estados Unidos y calificó como equivocada la idea de que una intervención militar extranjera pueda resolver los problemas de la nación caribeña.
Díaz-Canel indicó que Cuba mantiene una preparación militar constante ante lo que considera un riesgo latente de agresión, aunque aclaró que dichas acciones tienen un carácter defensivo y buscan garantizar el respeto a la soberanía del país.
Sobre las relaciones bilaterales, reconoció que las negociaciones con Washington atraviesan momentos complejos debido a sanciones, declaraciones y amenazas, factores que dificultan avanzar hacia una mayor cooperación.
Pese a ello, aseguró que aún existen posibilidades de encontrar espacios de entendimiento entre ambas naciones, aunque admitió que acontecimientos recientes relacionados con Venezuela e Irán han generado desconfianza en La Habana.
