Adriana Estrada
El Buen Tono
REGIÓN.- Luego de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitió una alerta sobre el incremento en el consumo de metanfetaminas en México, especialista alerta a los padres de familia para estar atentos, pues el riesgo comienza a edades cada vez más tempranas y se extiende más allá de las zonas urbanas.
El médico pediatra Alejandro Pimentel, confirmó la preocupación creciente entre los profesionales de la salud. “La preocupación que hay para adicciones en la juventud, adolescencia, básicamente crece con la presencia de drogas innovadoras y sobre todo con distribuciones en nuestra región”.
Advirtió que la población con edades de los 12 años en adelante es de alto riesgo, aunque se ha mencionado sobre consumo en educación escolar, aclaró que en la región no se tiene conocimiento de algún caso, más allá de intoxicaciones accidentales en niños pequeños por contacto con drogas de hermanos mayores.
Destacó que el consumo de metanfetamina y la introducción de fentanilo han permeado gradualmente en mercados locales. “Ha habido aumento en la población extensiva, ya no se remonta a zonas urbanas, hay que tener mucho cuidado por el alto riesgo en zonas rurales, en la búsqueda seguramente de sus mercados de venta”, explicó.
No obstante, reconoció que las campañas de prevención frenan el acceso a drogas de primera intención en etapas tempranas, manteniéndose en números similares a años recientes. Sin embargo, el mercado ilícito halla canales, existe un mercado que permea básicamente en escuelas, en antros y en fiestas semiclandestinas y adolescentes asisten y no hay controles por lo que la venta de drogas es mayor.
Ante este panorama, exhorta a padres de familia a estar atentos a cambios de conducta en sus hijos: “alteraciones del sueño, irritabilidad, malestar, bajo rendimiento escolar, conductas apáticas porque hay cambios de comportamiento, apatía, habitualmente las actividades en casa, búsqueda de salir solo y salidas en horarios o a lugares que no son explicables”.
Dijo que es necesario no estigmatizar, en esta época hay problemas de ansiedad en jóvenes y no se trata de adicciones, es mejor estar conscientes de que sucede a cualquiera, en cualquier momento, que algún familiar cercano caiga en ese riesgo y en caso de eso, buscar ayuda profesional.
Finalmente, Pimentel enfatizó que una adicción debe abordarse como problema de salud complejo, no con medidas represivas. “Castigar al joven que se transforma en enfermo con una adicción, puede tener riesgos mayores en la familia, tienen que buscar ayuda y entender que es un problema que sí existe”.
