De la redacción
El Buen Tono
Managua, Nicaragua.— El obispo emérito nicaragüense Juan Abelardo Mata, de 80 años, fue retenido por varias horas por elementos de la Policía Nacional de Nicaragua luego de haber oficiado una misa en la que exhortó a los fieles a orar por la Iglesia católica y por sacerdotes que han sido desterrados del país.
De acuerdo con fuentes religiosas, la detención ocurrió tras la celebración religiosa realizada días antes en una iglesia de Estelí, donde el prelado habría hecho llamados a la oración por figuras eclesiásticas que han sido sancionadas, expulsadas o forzadas al exilio en el contexto de la situación que enfrenta la Iglesia católica en el país centroamericano.
El hecho generó reacciones inmediatas en el ámbito eclesiástico. El obispo nicaragüense desnacionalizado Silvio Báez condenó la acción en redes sociales, calificándola como una agresión contra su colega y criticando la actuación de las autoridades, a las que acusó de actuar con dureza frente al clero.
Según reportes de prensa local y fuentes vinculadas a la Iglesia, Mata habría sido trasladado bajo el argumento de una investigación en curso. Horas más tarde fue liberado, quedando bajo vigilancia en su residencia en el departamento de Masaya.
Hasta el momento, la Policía Nacional no ha emitido una postura oficial ni ha confirmado la existencia de un proceso judicial en su contra, lo que mantiene el caso sin aclaración pública.
Las relaciones entre el Vaticano y el gobierno de Nicaragua atraviesan un periodo de tensión, marcado por señalamientos internacionales sobre la situación de la libertad religiosa y la salida forzada de numerosos miembros del clero en los últimos años.
