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De la redacción
El Buen Tono

El polvo del Sahara se aproxima a distintas regiones del país durante la temporada de verano, impulsado por corrientes de viento que lo transportan desde el norte de África hasta el continente americano, un fenómeno que ya genera preocupación por sus posibles efectos en el clima y la salud pública.

De acuerdo con la especialista Úrsula Pamela García, de Meteored México, este año las incursiones de estas masas de polvo han mostrado mayor densidad y presencia de contaminantes, lo que estaría relacionado con el aumento de temperaturas globales y la actividad humana.

En entrevista dentro del programa A las nueve en Uno, conducido por Pablo Valdés y Rocío Ireta, la experta explicó que este fenómeno no solo afecta la visibilidad atmosférica, sino que también altera el ciclo de lluvias en diversas regiones del país.

Entre los efectos señalados se encuentra la reducción de precipitaciones, lo que contribuye a la intensificación de olas de calor y periodos de sequía en zonas donde anteriormente se registraban lluvias constantes. Esta modificación en los patrones climáticos impacta directamente en ecosistemas y actividades productivas.

García también vinculó la presencia del polvo del Sahara con el aumento de fenómenos como el sargazo en el Caribe, al señalar que los nutrientes y contaminantes transportados pueden favorecer su proliferación, además de interferir con los procesos naturales de limpieza atmosférica.

En el ámbito de la salud, se advirtió que el incremento en la concentración de partículas finas ha intensificado casos de enfermedades respiratorias y oculares. De acuerdo con la especialista, los efectos más severos se observan en población vulnerable como niños, adultos mayores y mujeres embarazadas.

El fenómeno, originado por pulsos atmosféricos generados en el desierto africano, recorre miles de kilómetros atravesando el océano Atlántico hasta alcanzar el Golfo de México, así como la península de Yucatán y estados como Tabasco y Chiapas.

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