AGENCIAS
Puebla.- El caso del secuestro del empresario Javier C., ocurrido en febrero de 2014 en Chipilo, ha vuelto a colocarse en la conversación pública luego de nuevas versiones que apuntan a la presunta participación de Angélica Fascinetto Merlo como autora intelectual del crimen, así como el posible papel de Francesca Soliman Minutti, propietaria del establecimiento “Topolino”, señalada como el vínculo entre la presunta organizadora y el grupo de secuestradores.
De acuerdo con los reportes de la entonces Procuraduría General de Justicia de Puebla, el caso habría iniciado como un acto de venganza sentimental tras la ruptura entre la víctima y Angélica Fascinetto, quien presuntamente habría solicitado inicialmente que el empresario fuera golpeado al salir de un bar en Chipilo. Sin embargo, el plan se salió de control cuando los agresores decidieron escalar la agresión y privarlo de la libertad, dando origen al secuestro.
Las investigaciones señalan que el empresario fue interceptado en las inmediaciones de un centro nocturno, golpeado y posteriormente trasladado en su propio vehículo, donde permaneció cautivo en distintos puntos de la región mientras se realizaban las negociaciones con su familia. En un inicio, los secuestradores exigieron hasta cinco millones de pesos, pero tras las negociaciones el rescate habría sido reducido a 75 mil pesos, monto que finalmente fue entregado.
El operativo de rescate y las labores de inteligencia permitieron la detención de cinco personas presuntamente implicadas, entre ellas Angélica Fascinetto Merlo, así como otros sujetos identificados como integrantes de la banda delictiva. Durante las acciones también fueron aseguradas armas de fuego, teléfonos celulares, dinero en efectivo y el vehículo de la víctima, el cual fue localizado incendiado en la zona de San Andrés Cholula.
El caso generó un fuerte impacto en Chipilo y Atlixco en su momento, y aunque fue judicializado hace más de una década, nuevas versiones han reactivado el interés público al señalar distintos niveles de participación dentro de la estructura que llevó a cabo el secuestro, desde la planeación inicial hasta la ejecución del plagio.
