Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- La conservación del suelo es mucho más que una tarea del campo: de ella depende la producción de alimentos, la disponibilidad de agua y el equilibrio de los ecosistemas. En el marco del Día Internacional de la Conservación del Suelo, que se conmemora cada 7 de julio, especialistas e instituciones hicieron un llamado a frenar el deterioro de este recurso natural, cuya degradación representa una amenaza creciente para la seguridad alimentaria y el medio ambiente.
La fecha se estableció desde 1963 en memoria del científico estadounidense Hugh Hammond Bennett, considerado el impulsor de las políticas modernas para la protección de los suelos. El objetivo es sensibilizar a la población sobre la importancia de preservar este recurso indispensable para la vida.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos recordó que cuidar el suelo también significa proteger el derecho humano a un medio ambiente sano, ya que de su conservación depende la producción de alimentos, la captación y filtración de agua, así como la estabilidad ecológica.
Lejos de ser únicamente tierra, el suelo constituye un sistema vivo donde interactúan procesos físicos, químicos y biológicos que permiten el desarrollo de la vegetación, almacenan carbono, regulan el ciclo del agua y sostienen una amplia biodiversidad. Su deterioro compromete la capacidad de los ecosistemas para enfrentar los efectos del cambio climático.
Entre las principales causas de degradación se encuentran la deforestación, el uso inadecuado del suelo, el manejo deficiente de la mecanización agrícola, la erosión, la pérdida de nutrientes y la desertificación, factores que disminuyen la productividad de los terrenos y afectan tanto a las actividades agrícolas como a las comunidades.
Frente a este panorama, especialistas recomiendan impulsar prácticas sostenibles como el uso de abonos orgánicos, la rotación de cultivos, la siembra directa y la asociación de especies, además de conservar la cobertura vegetal, prevenir la erosión y reducir la contaminación de los suelos y los escurrimientos.
