De la redacción
El Buen Tono
Estados Unidos.- Las principales aerolíneas estadounidenses están apostando cada vez más por los pasajeros de alto poder adquisitivo, una estrategia que ha ampliado la diferencia entre quienes viajan en cabinas premium y aquellos que buscan opciones más económicas.
Especialistas del sector señalan que compañías como Delta, American Airlines y United Airlines han transformado sus modelos de negocio para enfocarse en la venta de asientos de primera clase, clase ejecutiva y económica premium, ofreciendo experiencias exclusivas que incluyen salas VIP de lujo, menús diseñados por chefs, servicios personalizados y mayores comodidades a bordo.
El investigador William J. McGee comparó esta tendencia con la imagen de María Antonieta, al considerar que las aerolíneas priorizan cada vez más a los viajeros con mayores recursos mientras los pasajeros con presupuestos limitados enfrentan tarifas más elevadas y numerosos cargos adicionales.
Tras la pandemia de Covid-19, la demanda de servicios premium creció de forma importante, impulsando a las compañías a invertir miles de millones de dólares en ampliar sus cabinas exclusivas y mejorar la experiencia de los clientes que están dispuestos a pagar más.
Mientras tanto, los viajeros de clase económica enfrentan costos adicionales por equipaje, selección de asientos y cambios de itinerario, gastos que pueden encarecer considerablemente el precio final de un viaje.
Analistas consideran que esta “premiumización” se ha convertido en una de las principales fuentes de ingresos para las aerolíneas, consolidando una nueva etapa en la industria aérea donde el lujo ocupa un lugar cada vez más importante.
