Trump da por terminado el alto al fuego con Irán
AGENCIAS
EU.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que el alto al fuego provisional con Irán “ha terminado” y calificó de inútiles las negociaciones con el régimen de Teherán, al considerar que “es una pérdida de tiempo”. Sus declaraciones, realizadas durante la cumbre de la OTAN en Ankara junto al secretario general de la alianza, Mark Rutte, elevan nuevamente el riesgo de una confrontación militar directa en Medio Oriente.
La ruptura del frágil acuerdo se produce después de que Estados Unidos lanzara una nueva serie de ataques contra objetivos iraníes y revocara la exención que permitía ciertas exportaciones de petróleo de Irán. Washington justificó estas medidas tras los ataques registrados contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el suministro mundial de petróleo.
Durante su intervención, Trump endureció aún más su discurso al referirse al gobierno iraní como “gente enferma”, “cruel” y “violenta”, asegurando que, de contar con un arma nuclear, la utilizarían. Aunque dijo que no impedirá que continúen los contactos diplomáticos, dejó claro que no confía en que las conversaciones produzcan resultados, al afirmar que “están perdiendo el tiempo”.
El aumento de las hostilidades también tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales. Tras conocerse la revocación de la exención petrolera y los nuevos enfrentamientos, el precio del crudo volvió a registrar fuertes incrementos debido al temor de una interrupción en el suministro energético mundial. Analistas advierten que un conflicto prolongado en el estrecho de Ormuz podría afectar el comercio internacional, elevar la inflación y generar nuevas presiones sobre la economía global.
Las declaraciones de Donald Trump representan un giro hacia una estrategia de confrontación que deja en segundo plano la vía diplomática. Si bien Estados Unidos sostiene que busca impedir que Irán fortalezca su capacidad militar y nuclear, romper los canales de negociación incrementa el riesgo de una escalada regional con consecuencias impredecibles para la seguridad internacional.
En un escenario donde cualquier incidente puede desencadenar un conflicto de mayores dimensiones, diversos analistas consideran que el lenguaje confrontativo y las acciones militares aumentan la incertidumbre en Medio Oriente. Más allá de las diferencias entre Washington y Teherán, la prioridad para la comunidad internacional sigue siendo evitar una guerra que afectaría no sólo a la región, sino también a la economía y la estabilidad política del resto del mundo.
