De la redacción
El Buen Tono
Recibir un mensaje donde aseguran que una persona fue seleccionada para recibir una subvención, un cheque del gobierno o un premio inesperado puede parecer una buena noticia, pero en muchos casos se trata de una estrategia utilizada por estafadores para obtener dinero o información personal.
La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) alertó que este tipo de fraude se difunde mediante llamadas telefónicas, mensajes de texto, correos electrónicos, redes sociales y aplicaciones de mensajería, donde los delincuentes utilizan nombres de agencias gubernamentales, bancos o empresas reconocidas para aparentar legitimidad.
Las autoridades recordaron que ningún programa oficial entrega “dinero gratis” a cambio de un pago previo o de datos financieros. Una de las principales señales de alerta es cuando solicitan cubrir supuestos gastos administrativos, impuestos, tarifas de procesamiento o costos de envío antes de recibir el supuesto beneficio.
Los estafadores también pueden pedir pagos mediante tarjetas de regalo, criptomonedas, aplicaciones de transferencia inmediata o depósitos bancarios, métodos que dificultan recuperar el dinero una vez enviado.
Además, estos fraudes buscan robar información personal como números de identificación, datos bancarios, tarjetas de crédito, fotografías de documentos oficiales, contraseñas o códigos de seguridad enviados por mensaje.
La FTC recomienda verificar siempre que la oferta provenga de una fuente oficial y desconfiar de mensajes que presionen con frases como “reclame hoy” o “su premio vence en pocas horas”, ya que los delincuentes utilizan la urgencia para evitar que las víctimas investiguen.
En caso de haber compartido información o realizado algún pago, las autoridades aconsejan contactar de inmediato a las instituciones financieras, cambiar contraseñas, reforzar medidas de seguridad y reportar el fraude ante los organismos correspondientes.
La recomendación principal es mantenerse alerta ante cualquier promesa de dinero inesperado y recordar que las ayudas, premios o beneficios legítimos nunca solicitan pagos adelantados para ser entregados.
