De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- Lo que debía ser un canal de comunicación y transparencia se ha convertido en una vitrina de ego y prisión digital para empleados del ayuntamiento de Orizaba. A través de la Red de comunicación social del palacio municipal, la administración del alcalde Hugo Chahín Kuri ha instaurado una polémica y dictatorial medida: obligar a los trabajadores a dar “like” y compartir a diario las publicaciones que se hacen del presidente municipal.
Lo que en otras latitudes se considera un acto de libre expresión o incluso de botonerío cibernético, en Orizaba se ha institucionalizado como una tarea más del expediente laboral. Varios empleados de confianza y de base, que pidieron el anonimato por temor a ser cesados o relegados, confirmaron que esta exigencia no es una sugerencia, sino una orden directa de los jefes de departamento.
“Todos los días, recibimos un mensaje en los grupos de WhatsApp institucionales con el enlace de las publicaciones del ayuntamiento. La instrucción es clara: “dar me gusta y compartir en nuestras redes”, denunciaron.
La estrategia, lejos de buscar la participación ciudadana o rendir cuentas, parece tener un único objetivo: inflar artificialmente el alcance y la popularidad del edil.
En un ejercicio de vanidad política, el alcalde busca aparentar un respaldo masivo en redes sociales, utilizando a la nómina municipal como su ejército de bots humanos.
Los trabajadores municipales se ven forzados a aplaudir virtualmente cada publicación de Hugo Chahín, aun cuando la Ley Federal del Trabajo establece que las obligaciones de un trabajador deben estar relacionadas con sus funciones sustantivas, y no con la promoción personal de un funcionario.
