De la redacción
El Buen Tono
El tifón Bavi provocó una emergencia en varios países de Asia, luego de que cerca de 2 millones de personas fueran evacuadas en China ante la llegada del fenómeno meteorológico, que este sábado golpeó Taiwán y algunas islas de Japón con lluvias intensas, fuertes vientos y cortes de energía.
Las autoridades de China activaron protocolos de emergencia antes del impacto del ciclón en la provincia de Zhejiang, donde fueron suspendidas clases, transporte y actividades al aire libre para reducir riesgos entre la población.
Más de 1.7 millones de habitantes fueron desalojados en Zhejiang, principalmente en la ciudad de Wenzhou, donde alrededor de 900 mil personas fueron trasladadas a zonas seguras. En Fujian, más de 130 mil habitantes fueron evacuados, mientras que en Pekín más de 100 mil personas dejaron áreas consideradas de riesgo y en Shanghái unas 34 mil abandonaron zonas costeras.
El paso del tifón también provocó la cancelación de más de 400 vuelos y decenas de servicios ferroviarios.
En Taiwán, Bavi dejó al menos 87 personas lesionadas, además de la evacuación preventiva de más de 14 mil habitantes y daños por caída de árboles y afectaciones en infraestructura.
En Filipinas, las lluvias generadas por el ciclón ocasionaron dos deslaves en la isla de Mindanao, donde al menos 15 personas murieron y seis permanecen desaparecidas.
Mientras tanto, en Japón, el tifón provocó cortes de electricidad que afectaron a más de 18 mil hogares y establecimientos en Okinawa, además de la suspensión de vuelos por las condiciones meteorológicas.
Aunque Bavi perdió fuerza después de pasar por Guam y las Islas Marianas del Norte como supertifón, mantiene vientos de hasta 137 kilómetros por hora y rachas cercanas a 173 km/h. Las autoridades continúan alertas por lluvias torrenciales y olas de hasta 10 metros que podrían generar nuevas inundaciones.
