Adriana Estrada
El Buen Tono
Ixtaczoquitlán.- La caída de los precios de comercialización del chayote mantiene en incertidumbre a los productores de la zona de las Altas Montañas, quienes desde hace dos años enfrentan un mercado que dejó de responder a los ciclos agrícolas tradicionales.
Esta situación pone en riesgo la viabilidad de las unidades productivas y amenaza el sustento de cientos de familias que dependen de la actividad.
La regidora Quinta y presidenta de la Comisión de Fomento Agropecuario, Esbeire Mendoza Castro, lamentó que los productores enfrentan momentos críticos.
“Antes sabíamos cuándo venían los tiempos buenos y cuándo los bajos. Con eso hacíamos cuentas para ahorrar, pagar jornales y comprar insumos para la siguiente siembra. Hoy nos quedamos sin esa certeza”, expresó.
El modelo que permitió durante años la supervivencia de los pequeños y medianos productores, añadió, era sencillo, pero efectivo, aprovechar los picos de demanda, asociados a ciertas épocas del año, para generar un margen de ganancia que financiara los meses flojos y la preparación del siguiente ciclo.
Precisó que la nueva realidad es un mercado volátil, donde el precio puede desplomarse de una semana para otra, sin patrones claros que permitan anticipar movimientos; sin embargo, como productores se ven forzados a trabajar prácticamente al día, sin margen para planificar acciones a mediano plazo.
Independientemente de las pérdidas económicas en los campos, la crisis ya impacta en el empleo de la región, debido a que la producción de chayote genera ingresos para numerosas mujeres, muchas de ellas jefas de familia que sostienen hogares con su jornal
