De la redacción
El Buen Tono
A casi dos años de los hechos ocurridos el 25 de julio de 2024 en Culiacán, Sinaloa, continúan las dudas sobre lo que sucedió alrededor del secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada y el asesinato del diputado federal electo Héctor Melesio Cuén Ojeda, un caso que marcó el inicio de una escalada de violencia por la disputa entre grupos del crimen organizado.
La Fiscalía General de la República (FGR) informó el 15 de julio de 2026 que cuenta con elementos para relacionar al piloto Mauro Alberto o Alejandro “N”, alias “El Jando”, con la aeronave utilizada para trasladar a Zambada García contra su voluntad hacia Estados Unidos. Sin embargo, estos indicios fueron encontrados meses después de que el piloto fuera entregado a autoridades extranjeras.
Dentro de la investigación permanece bajo incertidumbre la situación de Fausto Ernesto Corrales Rodríguez, señalado inicialmente como una pieza clave por su relación con los últimos momentos de Cuén Ojeda.
Corrales aparece registrado como militante del Partido Sinaloense (PAS) desde 2016. Es hijo de Víctor Antonio Corrales Burgueño, exdirigente del PAS y exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), institución donde también ocupó ese cargo Héctor Melesio Cuén.
Su nombre tomó relevancia luego de que la Fiscalía General del Estado de Sinaloa difundiera una primera versión sobre el asesinato de Cuén Ojeda, basada en el testimonio de Corrales, quien afirmó que había acompañado al exrector a una cita y posteriormente narró un supuesto ataque ocurrido en una gasolinera.
Según esa versión inicial, Cuén había pedido a Corrales trasladarlo a un domicilio en el norte de Culiacán para reunirse con unos abogados por un asunto legal. Al no llegar los supuestos abogados, ambos habrían esperado hasta que, por la noche, Cuén fue atacado por dos jóvenes en una estación de servicio.
Meses después, la FGR rechazó esa versión y señaló que el homicidio ocurrió en la finca Huertos del Pedregal, el mismo sitio donde presuntamente fue privado de la libertad Zambada antes de ser llevado a Estados Unidos.
La dependencia federal también informó que obtuvo un video relacionado con las declaraciones del conductor de Cuén, quien habría negado la versión que previamente había proporcionado ante autoridades estatales.
Desde entonces, poco se conoce públicamente sobre Fausto Ernesto Corrales. Sus últimas publicaciones en redes sociales corresponden a meses previos a los hechos ocurridos en Culiacán.
No obstante, registros oficiales de la Universidad Autónoma de Sinaloa indican que hasta marzo de 2026 continuaba como funcionario de esa institución, con un cargo de dirección general adscrito a la rectoría.
El caso continúa abierto y las autoridades mantienen bajo investigación los hechos que rodearon uno de los episodios más controvertidos ocurridos en Sinaloa durante 2024.
