De la redacción
El Buen Tono
Un fuerte olor a gasolina en vagones de ferrocarril estacionados en Ramos Arizpe, Coahuila, llevó al descubrimiento de una operación de presunto contrabando de 18.2 millones de litros de combustible, en la que estarían involucradas 25 personas y 11 empresas, de acuerdo con investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR).
El hallazgo ocurrió luego de que un trabajador de la zona industrial de Santa María alertó a agentes de seguridad sobre el aroma a gasolina que percibía en los tanques ferroviarios. Tras una inspección, autoridades localizaron 33 ferro tanques con alrededor de 3.9 millones de litros de combustible que habían ingresado desde Estados Unidos por Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Días después, agentes encontraron otros 96 vagones con 11.5 millones de litros más en una estación ferroviaria de Saltillo, como parte de las investigaciones.
Según la FGR, los 163 carrotanques ingresaron a México entre abril y junio del año pasado mediante documentos de importación que presuntamente declaraban cantidades menores de combustible para evadir impuestos.
La investigación señala que el combustible habría entrado por las aduanas de Nuevo Laredo y Matamoros, Tamaulipas, a nombre de empresas importadoras, entre ellas Servicios Aduanales JR e Ingemar, esta última relacionada con el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo.
La autoridad federal estima que el presunto contrabando habría causado un daño al fisco superior a los 166 millones de pesos.
Ruffo, de 74 años, fue detenido acusado de delincuencia organizada, contrabando y delitos relacionados con hidrocarburos, al ser señalado como presunta cabeza de una red de contrabando de combustible que operaba entre México y Estados Unidos.
