DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO
Córdoba.- El 87 % de los ingresos por “Aprovechamientos” para el ejercicio fiscal 2026 depende exclusivamente de castigar al ciudadano a través de multas.
El presupuesto de ingresos 2026 del municipio de Córdoba confirma una estrategia fiscal basada en la sanción. De los 9 millones 141 mil 139.05 pesos presupuestados en “Aprovechamientos”, 7 millones 933 mil 333.49 pesos provienen de multas. Esto significa que nueve de cada diez pesos de esta partida dependen de penalizar a los contribuyentes.
La proyección financiera para 2026 fija una meta mensual de 661 mil 111.12 pesos en multas. Este ingreso no deriva de servicios públicos ni de derechos administrativos, sino de la imposición de castigos económicos.
El documento oficial “Tercera Modificación a la Iniciativa de la Ley de Ingresos para el Ejercicio Fiscal 2026” no desglosa los tipos de infracciones. Esta omisión es deliberada.
El ayuntamiento de Manuel Alonso Cerezo vincula la solvencia de sus arcas con la comisión de faltas ciudadanas, ya sea en materia de tránsito, reglamentos municipales o faltas administrativas.
La dependencia del 86.7 % de las multas dentro de este rubro expone la nula diversificación de los ingresos propios.
El gobierno municipal traslada el costo de su equilibrio financiero a la labor de inspectores y agentes, cuyo rendimiento se mide por el número de sanciones aplicadas.
El ayuntamiento no detalla el origen de estas multas: infracciones de tránsito, clausuras comerciales o faltas al Bando de Policía. Tampoco informa sobre programas de prevención para reducir la necesidad de sanciones.
La conclusión es única: el municipio ha convertido la penalización en el pilar de su recaudación para 2026, renunciando a la gestión eficiente y apostando por la coerción fiscal.
