Suspendida la obra, el director se negó a recibir un citatorio oficial. Comunidad no se opone a la obra, pero pide consulta comunitaria.
De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- Una falsa denuncia por machetes, el desvío de 600 mil pesos para construir una cafetería y la evasión de un citatorio municipal por falta de permisos. El director del Telebachillerato de Agustín Millán acumula irregularidades, mientras los pobladores, que no se oponen a la ampliación educativa, exigen una consulta pública y la realización de una asamblea general que defina, con transparencia, el verdadero uso de los terrenos en disputa.
La comunidad de Agustín Millán vive una nueva escalada de conflictos con el director del Telebachillerato, Cristóbal Sánchez Martínez. El descontento no es contra la educación, sino contra la forma en que el directivo se ha adjudicado terrenos que por décadas pertenecieron al pueblo, utilizando una fundación conformada únicamente por él y dos ejidatarios de avanzada edad.
El día de hoy la obra suspendida se le colocó un sello azul de la Jefatura de Asentamientos Humanos en el oficio 094 para conocer los permisos de la obra, sin embargo el director se negó a recibir el citatorio.
El representante del grupo de Alcohólicos Anónimos en la localidad, Felipe Victoria, cuya sede ha sido ocupada durante 30 años, denunció el despojo. “Los ejidatarios viejitos le donaron pa’l grupo, pero no se sacó un papel. Ahorita que se les donó a la escuela 2,400 metros, la gente estuvo de acuerdo, pero el maestro Cristóbal llegó con una ambición que ni dejó cerrado en todo el pueblo”, declaró Victoria.
Otros pobladores señalaron que el director les dio 5 mil pesos y una despensa a dos de los 55 ejidatarios originales uno de 99 años y otro ya fallecido para que firmaran la cesión de derechos. “Ni sabían que firmaban”, sentenció. Sánchez Martínez ya los ha amenazado con desalojarlos mediante órdenes legales.
Las irregularidades también alcanzan el uso de los recursos públicos. La comunidad señala que el director recibió 600 mil pesos etiquetados para construir un domo escolar, pero desvió el dinero para impulsar la construcción de una cafetería en el terreno que hoy está en disputa. Antonio Cortés Martínez, otro habitante, fue contundente: “El pueblo sí apoya esa construcción, siempre y cuando sea para beneficio del pueblo. Según esto, una cafetería, la ley lo dice, que a pie de calle no está a beneficio”. Los vecinos exigen que cualquier obra sea discutida en asamblea ejidal para garantizar la transparencia y la legalidad del proceso.
La desconfianza hacia Sánchez Martínez alcanzó su punto máximo cuando el director denunció falsamente haber sido atacado con machetes por los pobladores. El propio Antonio Corté, vecino de Agustín Millán, desmintió la acusación: “Lo bueno es que estaba una compañera de reportera, que trae un palo encebado, y eso no es cierto. El maestro siempre se va con pura mentira”. Los hechos eran distintos: los pobladores realizaban una faena comunitaria para cortar el tronco que será utilizado en el tradicional palo encebado, como parte de las festividades patronales de agosto.
