Córdoba, Ver.- Al parecer, para algunos integrantes del Cabildo de Córdoba ya ni siquiera es necesario presentarse a los actos oficiales. Este martes, varios regidores decidieron que era mejor enviar representantes, como si el cargo también pudiera desempeñarse por mensajería.
La regidora quinta, Nayibe Sacaré González; el regidor décimo, José Medina Rahme; la regidora séptima, Nhesma Faride; la regidora novena, Vania López (quien también asiste a las sesiones de Cabildo vía remota); y la regidora octava, Claudia de la Huerta, brillaron por su ausencia y dejaron que otras personas ocuparan su lugar.
El episodio deja una imagen poco alentadora del Cabildo. Si para cumplir con un acto oficial basta con mandar a un asistente, la pregunta es inevitable: ¿también enviarán representantes cuando haya que atender las demandas de los ciudadanos o supervisar los problemas de las colonias?
Los cordobeses eligieron regidores para que desempeñaran personalmente sus funciones, no para que delegaran constantemente sus responsabilidades en colaboradores. La representación popular no es un cargo transferible según la agenda del día.
Hay que recordar que estos representantes gozan de jugosos salarios y, aun a pesar de ello, incumplen con las obligaciones para las que fueron elegidos.
