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De la Redacción

El Buen Tono

Orizaba.- El relato del éxito turístico que el ayuntamiento de Orizaba ha vendido como el principal motor de la reactivación económica local enfrenta su embate más incómodo: no proviene de la oposición partidista, sino del propio linaje del alcalde Hugo Chahín Kuri.

De acuerdo al analista político Edgar Kuri Grajales, tío del presidente municipal, el modelo de promoción turística de la ciudad, es básicamente un espejismo, fenómeno considerado como “turismo de torta y taco”, donde la estrategia municipal se ha reducido a un simple imán de excursionistas para “engordar” las arcas municipales.

La crítica, sostiene que la maquinaria turística de Orizaba se ha convertido en una suerte de “caja chica” del gobierno local, pues los visitantes que llegan a la ciudad son, en su gran mayoría, turistas de paso que consumen el paisaje y las atracciones controladas por el erario, pero no dejan una derrama significativa en el comercio establecido.

De acuerdo a su diagnóstico, el dinero que ingresan los visitantes fluye directamente a las arcas municipales a través de boletos y accesos, mientras que hoteleros, restauranteros y pequeños comerciantes se quedan con las vitrinas llenas de polvo y las cajas vacías. Es, en esencia, un espejismo de derrama económica.

El hecho de que un pariente directo del alcalde cuestione la sostenibilidad y equidad del modelo evidencia una fractura interna que trasciende los tableros políticos tradicionales. Mientras el ayuntamiento presume récords de visitantes, la realidad revelada es que esos números no se traducen en bienestar tangible para la población y solo sirven para engrosar informes de labores y fortalecer la liquidez gubernamental a costa de la iniciativa privada.

Ahora, dejó en evidencia que la ciudad sacrificó su vocación industrial y de paso para vestirse de postal, pero si esa postal no convence a los turistas para quedarse por lo caro que resulta visitar sus atractivos, el modelo está generando más ganadores en las oficinas públicas que en la calle. 

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