De la redacción
El Buen Tono
La aparente pausa en la pérdida de hielo marino del Ártico llegó a su fin. Un nuevo estudio internacional confirmó que los mínimos históricos registrados durante 2025 y principios de 2026 muestran que la reducción del hielo invernal continúa y que la tendencia relacionada con el calentamiento global permanece vigente.
La investigación, publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), fue realizada por científicos de la Universidad de Southampton, en Reino Unido, junto con especialistas del Centro Nacional de Oceanografía británico, quienes analizaron los datos satelitales más recientes sobre la evolución del hielo marino.
Los investigadores habían considerado que la disminución del hielo podría haberse frenado a inicios de esta década; sin embargo, al integrar los registros de los inviernos de 2025 y 2026 concluyeron que aquella desaceleración solo fue temporal.
“Lo que parecía una pausa ahora parece haber sido una ralentización temporal dentro de un descenso a largo plazo asociado al calentamiento global”, explicó Duo Chan, investigador de la Universidad de Southampton.
Uno de los datos que modificó la visión científica fue la caída registrada entre 2024 y 2025, cuando la extensión máxima del hielo ártico durante febrero y marzo disminuyó 5.8 por ciento, la mayor reducción interanual registrada por satélites desde 1978.
Aunque en 2026 se observó una ligera recuperación, la cobertura permaneció como la segunda más baja de la historia de mediciones, lo que reforzó la preocupación de los especialistas.
El hielo marino del Ártico funciona como una barrera natural entre el océano y la atmósfera. Su reducción permite un mayor intercambio de calor y humedad, procesos que pueden modificar patrones atmosféricos e influir en fenómenos meteorológicos a nivel mundial.
Los científicos señalan que, aunque pueden presentarse recuperaciones temporales, los modelos climáticos indican que es más probable que el hielo ártico continúe fluctuando en niveles bajos durante los próximos años y no vuelva a las extensiones registradas anteriormente.
Los autores del estudio concluyeron que los mínimos históricos de 2025 y 2026 confirman que la pérdida de hielo en el Ártico no se ha detenido y que el calentamiento global continúa transformando una de las regiones más sensibles del planeta.
