De la redacción
El Buen Tono
México cuenta con una gran diversidad de plantas, por lo que muchas personas disfrutan tener especies en sus hogares como parte de sus pasatiempos. Sin embargo, algunas plantas están protegidas por la ley y tenerlas o aprovecharlas sin autorización puede traer consecuencias legales.
Uno de los casos más conocidos es el peyote (Lophophora williamsii), un cactus originario de zonas áridas del norte de México que contiene mescalina, una sustancia con efectos psicotrópicos.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que el aprovechamiento de ejemplares de peyote incluidos en la NOM-059-SEMARNAT-2010 puede ser considerado un delito, con multas que pueden alcanzar hasta 3 millones de pesos mexicanos.
Además de las sanciones económicas, la posesión o cultivo del peyote sin los permisos correspondientes puede constituir un delito contra la salud, debido a que la especie está clasificada como sujeta a protección especial y su manejo está regulado.
Las autoridades recordaron que no todas las plantas pueden ser recolectadas, cultivadas o comercializadas libremente, especialmente aquellas consideradas en riesgo o protegidas por las normas ambientales.
