Laura A. García
El Buen Tono
Yanga.- El alcalde, Rafael Aguilar Martínez, desatiende las necesidades prioritarias del municipio y sobregasta en proyectos que en nada resuelven los problemas estructurales que tiene la población como la falta de drenaje, obras hídricas, basura, entre otras prioridades.
Vecinos inconformes denunciaron lo anterior e indicaron que en los siete meses que lleva de administración no se observan avances en la infraestructura urbana.
Cuestionaron la construcción de un techado en la explanada del Negro Yanga, que financiará con recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FAISMUN), pero en el que los recursos son excesivos y sin justificación.
Hicieron notar que resulta desproporcionado destinar 3 millones 672 mil 801 pesos a la obra, porque es mucho dinero para sólo un techado, “pero seguramente las autoridades comprarán una factura falsa y se robarán el dinero, como es su costumbre”.
Hicieron notar que el área, a la que consideran un símbolo histórico del Primer Pueblo Libre de América, presenta problemas recurrentes de inundaciones durante la temporada de lluvias, lo que vuelve prácticamente intransitable el área y limita su uso para actividades cívicas y culturales.
A ello se suman la falta de luminarias adecuadas, que genera condiciones de inseguridad por las noches, y la ausencia de áreas verdes con árboles que proporcionen sombra y contribuyan a la generación de oxígeno y al embellecimiento.
Consideraron que la prioridad debería ser atender las deficiencias antes de invertir en un techado que podría agravar los problemas de drenaje pluvial al modificar las condiciones de escurrimiento.
La inversión, sostienen, resulta difícil de justificar en un municipio que enfrenta un déficit en servicios básicos, incluyendo calles sin drenaje y pavimentaciones incompletas.
La inconformidad
ciudadana se suma a un historial de quejas por el abandono de este espacio emblemático.
Los vecinos manifestaron que un proyecto de esa magnitud debería estar precedido por un diagnóstico participativo que priorice las necesidades reales del espacio y de la comunidad.
La obra permanece en la agenda de las autoridades municipales, que no han dado a conocer un calendario de ejecución ni los estudios técnicos que justifiquen la inversión.
También recordaron que, al alcalde, Rafael Aguilar Martínez, el Congreso del Estado, lo reprobó en la realización de su Plan Municipal de Desarrollo 2026-2029, “ni siquiera sabe lo que requiere el municipio, sólo improvisa”.
