AGENCIAS
Colombia.- El caso de María Camila Potosí, una joven de 21 años asesinada en Cali, Colombia, dio un giro tras la necropsia que reveló que la bebé que esperaba, con ocho meses de gestación, no se encontraba en su cuerpo al momento del examen forense.
La joven fue reportada como desaparecida el pasado 16 de julio y su cuerpo fue localizado días después, el 20 de julio, cerca del río Meléndez. Autoridades informaron que presentaba signos de violencia extrema, heridas con arma blanca y habría sido encontrada atada de pies y manos.
El resultado de la necropsia abrió una nueva línea de investigación y ahora las autoridades concentran esfuerzos en localizar a la recién nacida, cuyo nacimiento estaba previsto para agosto. La madre de María Camila mantiene la esperanza de que la bebé pueda estar con vida y pidió apoyo para encontrarla.
La Fiscalía colombiana analiza videos de cámaras de seguridad, testimonios y pruebas forenses para esclarecer el feminicidio. Entre las líneas de investigación se encuentra una mujer que habría sido vista con la víctima antes de su desaparición y cuya versión de los hechos es revisada por los investigadores.
El gobierno de Cali ofreció una recompensa de hasta 200 millones de pesos colombianos por información que ayude a identificar a los responsables y encontrar a la bebé.
