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De la redacción
El Buen Tono

El gobierno de Estados Unidos celebró este sábado la decisión de Venezuela de retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI) y aprovechó el anuncio para reforzar sus críticas contra el organismo, al que calificó como “corrupto”, “sin valor” y carente de legitimidad.

A través de un comunicado, el Departamento de Estado respaldó la determinación anunciada por el gobierno venezolano y afirmó que esta medida coincide con la postura impulsada por la administración del presidente Donald Trump, que busca debilitar el papel de la Corte.

Washington sostuvo que la CPI ha actuado con “sesgo político”, “aplicación selectiva de la justicia” y ha excedido su jurisdicción, al tiempo que señaló que Nicolás Maduro, actualmente detenido en Estados Unidos, enfrenta procesos ante la justicia estadounidense.

La reacción se produjo un día después de que Venezuela notificara su decisión de denunciar el Estatuto de Roma, tratado que dio origen a la CPI. El gobierno venezolano argumentó que el tribunal ha concentrado sus investigaciones de manera desproporcionada en países de África y América Latina, además de actuar con criterios políticos.

Por su parte, la Corte Penal Internacional lamentó la decisión y recordó que la salida de Venezuela no será inmediata. De acuerdo con el Estatuto de Roma, el país seguirá siendo miembro durante un año tras la notificación oficial y deberá continuar colaborando con las investigaciones abiertas, incluida la que se mantiene desde 2018 por presuntos crímenes de lesa humanidad ocurridos desde 2017.

Estados Unidos nunca ha ratificado el Estatuto de Roma y mantiene desde hace años una postura de rechazo hacia la jurisdicción de la CPI sobre ciudadanos estadounidenses. Durante su segundo mandato, el presidente Donald Trump ha retomado una política de confrontación con el tribunal, al considerar que sus actuaciones responden a motivaciones políticas.

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