De la redacción
El Buen Tono
Los efectos del conflicto entre Estados Unidos e Irán continúan generando tensión en Medio Oriente, luego de que los rebeldes hutíes de Yemen lanzaran ataques contra instalaciones petroleras de Arabia Saudita, mientras Teherán acusó a Ucrania de un ataque contra uno de sus buques comerciales en el mar Caspio.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, informó que el grupo realizó ataques contra instalaciones de la empresa estatal Aramco en las ciudades sauditas de Jizan y Yanbu, ubicadas en la costa del Mar Rojo.
Tras los ataques, imágenes difundidas mostraron una columna de humo cerca de la refinería de Jizan, una instalación con capacidad para procesar hasta 400 mil barriles de petróleo diarios. También se reportaron posibles daños en almacenes de combustible.
En Yanbu, autoridades sauditas informaron que fueron interceptados dos misiles dirigidos contra instalaciones petroleras. Este puerto es considerado estratégico para las exportaciones de crudo debido a que permite reducir la dependencia del estrecho de Ormuz.
Por otra parte, el Ejército de Estados Unidos informó que mantiene su bloqueo naval contra Irán, aunque durante el fin de semana no se registraron nuevos bombardeos después de casi dos semanas de ataques consecutivos.
La pausa ocurre mientras la administración del presidente Donald Trump analiza los riesgos de una mayor escalada militar en la región y evalúa el impacto que un conflicto más amplio tendría en el suministro energético y las fuerzas estadounidenses.
Mientras tanto, Irán acusó a Ucrania de atacar un buque comercial iraní en el mar Caspio, hecho que habría dejado un marinero muerto y otro herido. El gobierno iraní presentó una protesta formal ante representantes ucranianos.
La situación mantiene en alerta a los países involucrados ante el temor de que el conflicto pueda extenderse hacia nuevas zonas de Medio Oriente.
