AGENCIAS
MÉXICO.- Especialistas en neurodesarrollo y prevención de adicciones advirtieron que el uso excesivo de redes sociales, videojuegos y plataformas digitales puede modificar la forma en que funciona el cerebro de niñas, niños y adolescentes, al generar una sobreestimulación constante del sistema de recompensa.
Durante la conferencia del Gobierno federal, la especialista en prevención de adicciones Tania Jiménez García señaló que, si las nuevas generaciones mantienen los actuales hábitos de consumo digital, podrían pasar hasta 20 años de su vida frente a redes sociales. Explicó que estas plataformas generan altos niveles de dopamina, superiores a los de actividades cotidianas como hacer ejercicio o alcanzar metas personales.
La especialista indicó que el uso problemático de la tecnología puede afectar la corteza prefrontal, una zona del cerebro relacionada con la atención, concentración, control de impulsos, manejo de emociones y toma de decisiones. Entre las señales de alerta mencionó la pérdida de control sobre el tiempo de uso, ansiedad al dejar los dispositivos, irritabilidad y conflictos familiares o escolares.
Por su parte, Lucía Magis-Weinberg, investigadora en neurodesarrollo de la Universidad de Washington, explicó que los adolescentes tienen un sistema de recompensas desarrollado antes que la capacidad de autocontrol, lo que los vuelve más vulnerables a la búsqueda de estímulos digitales y a la presión social.
Los especialistas también alertaron que las pantallas afectan la calidad del sueño, reducen la capacidad de concentración y favorecen el sedentarismo. Ante este panorama, recomendaron establecer límites de tiempo, promover actividades fuera de línea y crear hábitos digitales saludables en los hogares.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, afirmó que los dispositivos digitales ya no son herramientas pasivas, pues los algoritmos influyen en los hábitos y conductas de los usuarios. La presidenta Claudia Sheinbaum indicó que el Gobierno recopilará la información de los especialistas para generar medidas de protección para niñas, niños y adolescentes.
