AGENCIAS
PUEBLA.- La Academia Militarizada Ignacio Zaragoza (AMIZ), ubicada en Puebla y que durante 16 años se promovió como la única institución de formación castrense de su tipo en el estado, enfrenta graves señalamientos de exalumnas y exdocentes que denuncian una presunta red de acoso, maltrato, castigos físicos, fraude académico y omisiones que, aseguran, operó durante años bajo el amparo de relaciones políticas. Las acusaciones salen a la luz tras la muerte de Dafne Zapata en un campamento de la Academia Militarizada Ollin Cuauhtémoc (antes Doenitz), caso que derivó en la decisión de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de ordenar el cierre de todas las escuelas militarizadas del país.
En testimonios recabados por Milenio, exalumnas señalaron que eran obligadas a fungir como edecanes en congresos organizados por el director Daniel Guzmán López, donde permanecían durante horas atendiendo a hombres desconocidos. También denunciaron que eran obligadas a asistir a cenas de gala y sentarse con invitados que no conocían, además de participar en actividades físicas extremas y castigos militares, como permanecer de cabeza o sumergirse en albercas contra su voluntad. A ello se suman acusaciones de fraude, al asegurar que la institución prometía licencias para sobrecargos que nunca fueron entregadas.
Un exdocente respaldó estas denuncias y afirmó que los alumnos eran enviados a campamentos de “supervivencia” sin alimentos, cobijas ni suministros de emergencia, mientras que algunos profesores sufrían descuentos salariales y retrasos en sus pagos si se negaban a participar en actividades extracurriculares. También denunció que existían presuntas relaciones inapropiadas entre personal docente y estudiantes, así como consumo de alcohol y drogas durante algunos campamentos, hechos que, asegura, fueron reportados a la dirección sin obtener respuesta.
La investigación periodística también expone la estrecha relación que la academia mantuvo con distintos gobiernos estatales y municipales desde su refundación en 2010. Durante años obtuvo permisos para ampliar su oferta educativa, recibió Reconocimientos de Validez Oficial de Estudios (RVOE), participó en desfiles cívico-militares y contó con la presencia de gobernadores, alcaldes y funcionarios en ceremonias oficiales, pese a que este modelo educativo no forma parte del sistema educativo nacional ni otorga grados militares reconocidos por la Secretaría de la Defensa Nacional.
Tras la instrucción del secretario de Educación Pública, Mario Delgado, de clausurar las escuelas militarizadas en todo el país, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, anunció acciones jurídicas para cerrar la Academia Militarizada Ignacio Zaragoza. Aunque su director sostiene que el plantel cuenta con argumentos legales para continuar operando, la institución ya retiró la palabra “Militarizada” de su fachada y de sus redes sociales, mientras las autoridades educativas estatales analizan las medidas que aplicarán para garantizar certeza jurídica a la comunidad escolar.
