AGENCIA
Ciudad de México.- El crimen organizado digital ha dado un nuevo paso con el uso de inteligencia artificial para engañar a sus víctimas y robar información confidencial. Especialistas en ciberseguridad alertan sobre el crecimiento de la modalidad conocida como “ClickFix”, una técnica que ya ha sido detectada en varios países de América Latina, incluido México, y que representa un riesgo para empresas, instituciones financieras y usuarios comunes.
Uno de los casos que evidenció el alcance de esta amenaza ocurrió en noviembre de 2025, cuando la empresa de ciberseguridad Mandiant, filial de Google, reveló que un grupo de hackers vinculado a Corea del Norte comprometió la cuenta de Telegram de un alto ejecutivo del sector de las criptomonedas para engañar a otro directivo de la misma industria.
Los ciberdelincuentes organizaron una supuesta reunión de negocios mediante Zoom, donde utilizaron un personaje creado con inteligencia artificial para simular a un inversionista interesado en adquirir millones de dólares en criptomonedas. Durante la videollamada, el falso cliente aseguró tener problemas de audio y pidió a la víctima ejecutar una serie de comandos en su computadora, acción que terminó instalando un programa malicioso capaz de robar contraseñas, credenciales, archivos y otra información sensible.
Esta estrategia forma parte del método denominado “ClickFix”, que consiste en convencer a la víctima de resolver aparentes fallas técnicas mediante instrucciones que terminan comprometiendo el equipo. Los atacantes suelen mostrar mensajes falsos sobre errores del navegador, problemas con el micrófono, documentos dañados o verificaciones tipo CAPTCHA para inducir al usuario a ejecutar comandos maliciosos.
Expertos advierten que este tipo de ataques no requiere vulnerar los sistemas de seguridad tradicionales, ya que el propio usuario, sin saberlo, permite el acceso al malware al seguir las indicaciones de los delincuentes.
En América Latina ya se han documentado campañas de este tipo. Entre los casos reportados destacan ataques contra instituciones en Chile, Perú, Argentina, Brasil, Colombia y México. En territorio mexicano, una operación detectada recientemente afectó a clientes de instituciones bancarias, empresas fintech, plataformas de criptomonedas e incluso servicios relacionados con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), con pérdidas que podrían ascender a millones de pesos.
Especialistas señalan que estas campañas utilizan infraestructura sofisticada, programas maliciosos desarrollados profesionalmente y técnicas para evadir los sistemas de protección informática, lo que evidencia la participación de organizaciones internacionales dedicadas al cibercrimen.
El fenómeno forma parte del modelo conocido como “Crime-as-a-Service” (Crimen como Servicio), un mercado clandestino en el que grupos especializados venden herramientas, programas y servicios para ejecutar ataques informáticos a gran escala. Esto permite que organizaciones criminales, empresas o cualquier actor con recursos económicos pueda contratar hackers para realizar espionaje, robo de información o sabotaje digital.
Un ejemplo de la capacidad de estas redes fue revelado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que informó que un hacker contratado por el Cártel de Sinaloa logró intervenir el teléfono de un agente del FBI durante una investigación relacionada con Joaquín “El Chapo” Guzmán. Además de acceder a información personal, el atacante obtuvo imágenes de videovigilancia de la Ciudad de México para seguir los movimientos del funcionario e identificar posibles colaboradores de las autoridades.
Ante este panorama, expertos recomiendan desconfiar de mensajes que soliciten ejecutar comandos en la computadora, instalar programas o realizar cambios en la configuración del sistema para solucionar supuestos errores, especialmente durante videollamadas o al ingresar a sitios web desconocidos. También aconsejan mantener actualizados los equipos, utilizar autenticación de dos factores y verificar siempre la identidad de quienes solicitan acceso o información sensible.
