De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- Sin cédula profesional, con perfiles académicos incongruentes y amparados en una red de influencias familiares, los titulares de áreas estratégicas del Ayuntamiento de Córdoba operan y cobran bajo la gestión de Manuel Alonso Cerezo sin cumplir los requisitos legales para sus cargos.
Pasantes sin título dirigen la Auditoría Financiera y el Registro Civil; un licenciado en cultura física coordina Desarrollo Social; un profesionista con estudios truncos encabeza Protección Civil; y el hermano del funcionario del Registro Civil administra el Mercado Revolución por designación del alcalde.
Todos ellos ocupan plazas de Confianza (las de mayor jerarquía), cuyos salarios mensuales, de acuerdo con los tabuladores históricos del propio municipio para esos niveles, rondan entre los 40 mil y 55 mil pesos brutos al mes.
Denisse Araceli Lira Tosqui, titular de Desarrollo Social, es el ejemplo más claro de la incongruencia de perfiles. Su cédula profesional es en Cultura Física y Deportiva, acreditada por la UGMEX. Nada en su formación académica la prepara para diseñar políticas de atención a grupos vulnerables o coordinar programas alimentarios. La designación ignora por completo el principio de idoneidad que exige la Ley Orgánica Municipal, mientras recibe un sueldo de Confianza de aproximadamente 46 mil pesos al mes.
Mónica Ponce Zamudio, titular del Instituto Municipal de las Mujeres, ya había sido señalada. Su currículum reporta que concluyó la licenciatura, pero no acredita el título ni la cédula. Dirigir un instituto que busca recursos federales del INMUJERES exige un perfil académico afín a la gestión pública, requisito que no cumple. Su plaza de Confianza le otorga un salario estimado de 45 mil pesos.
