AGENCIA
Laredo, Texas.- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) deportó a México a dos hombres de nacionalidad mexicana que eran buscados por autoridades del país por investigaciones relacionadas con homicidio, informó la agencia estadounidense.
Los deportados fueron identificados como Agustín Morales-Rentería y Juan Becerra Ruiz, ambos de 24 años de edad. La entrega se realizó el pasado 21 de julio en el puente internacional Juárez-Lincoln, en Laredo, Texas, donde autoridades mexicanas asumieron su custodia para ponerlos a disposición de las instancias correspondientes.
De acuerdo con la información oficial, Agustín Morales-Rentería enfrenta una orden de aprehensión por el delito de homicidio agravado, emitida en octubre de 2021 por una fiscalía regional de México.
ICE detalló que el hombre había sido expulsado de Estados Unidos en septiembre de 2021 bajo las disposiciones del Título 42; sin embargo, posteriormente reingresó de manera irregular al país.
Durante su estancia en territorio estadounidense fue detenido en Misuri por diversos señalamientos estatales y, en noviembre de 2025, un tribunal federal lo sentenció a 18 meses de prisión por posesión ilegal de un arma de fuego debido a su estatus migratorio.
Tras cumplir la condena, fue entregado a las autoridades migratorias estadounidenses y un juez ordenó su deportación, la cual se ejecutó el 21 de julio de este año.
En tanto, Juan Becerra Ruiz era requerido por autoridades del estado de Querétaro mediante una orden de aprehensión emitida en octubre de 2022 por otro caso de homicidio.
El hombre fue localizado por agentes de la Patrulla Fronteriza durante una revisión vehicular en Spring, Texas, luego de recibir información proporcionada por autoridades mexicanas. Posteriormente quedó bajo custodia de ICE, donde un juez migratorio autorizó su expulsión del país.
Las autoridades estadounidenses precisaron que la entrega de ambos hombres corresponde a un procedimiento de deportación y no a una extradición, ya que fueron expulsados de Estados Unidos por resoluciones de jueces migratorios y posteriormente puestos a disposición de las autoridades mexicanas debido a las órdenes de aprehensión vigentes.
Ahora corresponderá a las fiscalías y autoridades judiciales mexicanas ejecutar los mandamientos judiciales, presentar a ambos detenidos ante los jueces competentes y continuar con los procesos penales en su contra.
Las autoridades recordaron que las órdenes de aprehensión no constituyen una sentencia condenatoria, por lo que ambos conservarán su derecho a la presunción de inocencia y a una defensa legal durante el desarrollo de los procedimientos judiciales en México.
