De la redacción
El Buen Tono
Estados Unidos.- Más de 50 padres y cónyuges de militares estadounidenses en servicio activo han sido detenidos por autoridades migratorias desde que Donald Trump inició su segundo mandato, como parte del endurecimiento de las políticas contra la migración irregular, de acuerdo con una investigación de The Associated Press.
El reporte señala que al menos seis familiares de integrantes de las fuerzas armadas ya fueron deportados y uno más decidió salir voluntariamente del país, mientras que otros permanecen bajo custodia de autoridades migratorias federales.
Durante décadas, los familiares directos de militares contaban con ciertas protecciones para evitar procesos de deportación mientras buscaban regularizar su situación legal. Sin embargo, la investigación indica que esas medidas han cambiado y que algunos han sido detenidos incluso cuando realizaban trámites migratorios relacionados con beneficios disponibles para familias de soldados.
La situación ha generado preocupación dentro de sectores militares, debido a que algunos elementos han tenido que solicitar permisos, retrasar despliegues o asumir solos el cuidado de sus hijos mientras sus familiares enfrentan procesos migratorios.
Uno de los casos citados es el del sargento del Ejército Hedar Leonel Turcios Juárez, cuya esposa fue detenida frente a su hija de 6 años durante una visita a una tienda en Texas. El militar aseguró que la situación afectó su concentración en sus labores.
El Departamento de Seguridad Nacional señaló que el servicio militar no otorga automáticamente un estatus migratorio legal ni elimina las consecuencias de violar las leyes migratorias estadounidenses.
La investigación también señala que algunos legisladores han pedido la liberación de familiares de militares, al considerar que las detenciones afectan a quienes actualmente sirven en las fuerzas armadas.
Entre los beneficios migratorios para familias militares existe el llamado “parole-in-place”, un permiso que permite a ciertos familiares de militares y veteranos solicitar protección temporal dentro de Estados Unidos, aunque organizaciones señalan que los tiempos de espera han aumentado durante el actual gobierno.
El caso ha abierto un debate sobre el impacto que las nuevas medidas migratorias tienen en las familias de quienes forman parte de las fuerzas armadas estadounidenses.
