AGENCIA
Morelia, Michoacán.- La extorsión al sector aguacatero se ha convertido en una de las principales fuentes de financiamiento del crimen organizado en Michoacán, donde grupos delictivos presuntamente cobran entre uno y dos pesos por cada kilogramo de aguacate comercializado, revelaron autoridades estatales al presentar los resultados de diversas investigaciones sobre estructuras criminales que operan en la entidad.
Durante una conferencia realizada el 5 de agosto, la Fiscalía General del Estado (FGE) informó que dos presuntos operadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) obtenían ganancias de hasta 10 mil 800 millones de pesos anuales cada uno mediante el cobro de cuotas ilegales a productores y comercializadores de aguacate y cítricos.
De acuerdo con la dependencia, entre julio de 2025 y agosto de 2026 fueron detenidos nueve presuntos líderes criminales que, en conjunto, habrían generado cerca de 28 mil millones de pesos al año a través de esquemas de extorsión dirigidos a productores, transportistas y comerciantes de diversos sectores agrícolas.
Entre los señalados se encuentra Jorge Armando “N”, alias “El Lic” o “El Conta”, identificado como presunto integrante del CJNG, quien supuestamente exigía dos pesos por cada kilogramo de aguacate comercializado. Asimismo, Gerardo “N”, alias “El Congo”, “El Gordo” o “King Kong”, también relacionado con esa organización, habría obtenido ingresos multimillonarios mediante el cobro de cuotas en las regiones de Uruapan y parte de Apatzingán.
Las investigaciones también identifican a otros presuntos operadores criminales que imponían pagos por cada camión cargado de aguacate, además de cuotas semanales a comerciantes, ampliando el esquema de extorsión a prácticamente toda la cadena de producción y distribución.
Las autoridades señalaron que el auge de la industria del aguacate favoreció la expansión de estas actividades ilícitas. El crecimiento de la producción y las exportaciones hacia Estados Unidos convirtió al fruto en uno de los productos agrícolas más rentables del país, situación que fue aprovechada por organizaciones criminales para imponer cobros ilegales.
Actualmente, la exportación enfrenta además un escenario complicado luego de que autoridades estadounidenses suspendieran temporalmente las actividades de inspección para la certificación del aguacate en Michoacán, tras una alerta de seguridad emitida por la Embajada de Estados Unidos en México.
De acuerdo con las investigaciones oficiales, diversos grupos criminales mantienen presencia en las principales zonas productoras del estado, donde además de las extorsiones existen denuncias por amenazas, homicidios, desplazamiento forzado de comunidades y despojo de tierras para ampliar el control sobre la producción agrícola.
La Fiscalía de Michoacán continúa las investigaciones para desarticular las redes de extorsión que afectan al sector agrícola, mientras productores han reiterado su preocupación por la violencia que persiste en las regiones dedicadas al cultivo y exportación del llamado “oro verde”.
