De la redacción
El Buen Tono
El gobierno del presidente Donald Trump ordenó detener la perforación de nuevos pozos de agua utilizados para la construcción del muro fronterizo en Nuevo México, luego de que ganaderos alertaron que la extracción de agua subterránea podría afectar el abasto para sus animales en una zona golpeada por la sequía.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), encargada de supervisar la obra, informó que los contratistas recibieron la instrucción de suspender nuevas perforaciones mientras se analiza una estrategia para el manejo del agua subterránea en coordinación con autoridades estatales y federales.
Los ganaderos señalaron que el agua extraída de los pozos sería utilizada para fabricar concreto, construir caminos, levantar el muro y controlar el polvo generado por los trabajos. Sin embargo, advirtieron que la reducción de los mantos acuíferos podría poner en riesgo la producción ganadera.
Russell Johnson, propietario de un rancho ubicado cerca de la frontera, afirmó que un pozo industrial detectado en terrenos utilizados para pastoreo podría bombear más de mil litros por minuto, una cantidad que consideró peligrosa ante las actuales condiciones de sequía.
La Oficina del Ingeniero Estatal de Nuevo México informó que detectó al menos ocho pozos perforados sin los permisos correspondientes y señaló que algunos llegaron a bombear cientos de litros por minuto.
Mientras continúan los trabajos para ampliar el muro fronterizo, los productores de la región exigieron que las autoridades busquen alternativas para obtener agua sin afectar las reservas que utilizan los ranchos.
Aunque Johnson se ha pronunciado a favor de la construcción del muro, afirmó que la obra no debe poner en riesgo la actividad ganadera ni el sustento de las familias que dependen del agua en la zona.
