DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO
CÓRDOBA.- Primos, sobrinos y exdelegados del Partido Verde perciben salarios mensuales del erario mientras desempeñan funciones que poco tienen que ver con sus nombramientos oficiales. Esta red de influencia ha permitido a la familia López González decidir en áreas sensibles como Patrimonio, Sindicatura y Fomento Agropecuario.
El nepotismo en el ayuntamiento de Córdoba es un secreto a voces y está registrado en la nómina. La publicación de los tabuladores del segundo trimestre de 2025 confirma que Vania López González, regidora por el Partido Verde, colocó a su círculo más cercano en puestos remunerados con dinero público.
No se trata de colaboradores técnicos o perfiles especializados: son primos, sobrinos y operadores políticos que responden directamente a su hermana Itzel y a ella misma. Esta primera entrega revela a cuatro de ellos, sus cargos, sus sueldos y las funciones reales que desempeñan dentro del ayuntamiento.
Oscar Silencio González aparece como Asistente en la Dirección de Adquisiciones y Proveeduría, con un sueldo bruto de $10,869.60 mensuales.
Sin embargo, fuentes consultadas señalan que su labor real es muy distinta: es el chofer de confianza de las hermanas López González, las traslada a Xalapa, transporta personal del Partido Verde y participa en actividades proselitistas en horario laboral.
Su puesto en Adquisiciones es una fachada que le permite disponer de vehículos oficiales y justificar su presencia en el ayuntamiento, mientras su verdadero trabajo ocurre fuera de esa área.
Brenda Ortega Ortiz (clave 1775, nómina 2025) estuvo adscrita como Asistente en la Sindicatura, con un salario bruto de $11,004.60. Es prima de Vania y fue suplente de su hermana Itzel López González. Aunque oficialmente laboró en Sindicatura, recientemente ha sido desplazada a la Oficina de Registro Civil y, en temporadas electorales, a las oficinas del Partido Verde, donde maneja listas y apoya la logística de campaña.
Carlos Alan Aguilar Nativitas es Asistente en la Jefatura de Fomento Agropecuario, con un sueldo de $23,062.80. Exdelegado del Partido Verde, su función oficial es casi decorativa: en la práctica, es el encargado de organizar las actividades proselitistas desde el ayuntamiento, manejar los recursos económicos del partido y coordinar las acciones políticas de Vania e Itzel. Su presencia en Fomento Agropecuario no tiene justificación en su perfil, pero le da acceso a recursos y horarios que utiliza para fines partidistas.
Scarlet De la Concepción Colula González aparece como ex Auxiliar en la Sindicatura, con un salario bruto de $23,339.20. Exasistente de Sindicatura, durante la temporada electoral no estuvo en su oficina, sino a cargo de las oficinas del Partido Verde en horario laboral. Actualmente, desde la Regiduría Novena —que ocupa Vania— opera con el tema electoral y las listas de ciudadanos.
Conclusión de la primera parte
Estos cuatro funcionarios suman un gasto mensual de $68,276 del erario público, pero su valor para el clan no está en sus tareas oficiales, sino en la capacidad de influir en áreas estratégicas: Patrimonio, Sindicatura, Fomento Agropecuario y la propia Regiduría. La nómina no miente, pero sí oculta el uso real de estos puestos: vehículos oficiales para actividades del Verde, horarios laborales para proselitismo y sueldos públicos para operadores partidistas.
Mañana, en la segunda parte, revelaremos a los otros cuatro integrantes de esta red: el “analista” de Patrimonio, el subcoordinador jurídico, el asesor de la Sindicatura y el sobrino que también encontró acomodo en la nómina. El nepotismo no es un error, es un sistema. Y este es solo el principio.
