De la redacción
El Buen Tono
Los bajos niveles históricos del río Danubio provocados por la sequía y las intensas olas de calor en Europa dejaron al descubierto los restos del antiguo Puente de Constantino, una construcción romana de casi dos mil años de antigüedad que ahora puede ser estudiada por arqueólogos búlgaros.
Los investigadores aprovecharon la reducción del caudal para documentar los cimientos del puente, construido en el año 328 después de Cristo por orden del emperador Constantino I y considerado uno de los más largos de la antigüedad, con más de dos kilómetros de extensión.
Sin embargo, el fenómeno también ha generado fuertes afectaciones económicas en los países por donde atraviesa el Danubio, uno de los ríos más importantes de Europa. En Serbia, los bajos niveles de agua redujeron la capacidad de transporte de combustible, mientras que embarcaciones quedaron varadas en zonas cubiertas por lodo.
En Hungría, el nivel del río alcanzó registros mínimos históricos, afectando los cruceros turísticos y prácticamente deteniendo parte del transporte de carga. En Bulgaria, autoridades tuvieron que evacuar a 186 turistas luego de que un crucero quedara encallado cerca de la ciudad de Vidin.
La crisis también alcanzó al río Rin, en Alemania, donde la poca profundidad obligó a los barcos de carga a operar con una fracción de su capacidad, elevando los costos de transporte y afectando las operaciones comerciales.
Mientras los arqueólogos consideran la aparición del puente romano como una oportunidad única para la investigación histórica, los sectores industriales y turísticos enfrentan las consecuencias de una de las sequías más severas registradas en los principales ríos europeos.
