AGENCIA
Veracruz, Ver.- La posible llegada de un fenómeno de El Niño de intensidad muy fuerte durante 2026-2027 mantiene bajo vigilancia a especialistas y autoridades, debido a que podría favorecer una mayor actividad ciclónica en el océano Pacífico y aumentar la posibilidad de que algunos sistemas alcancen las costas mexicanas.
De acuerdo con el pronóstico meteorológico, durante 2026 podrían formarse entre 18 y 21 ciclones tropicales en el Pacífico, aunque no todos ingresarían a territorio mexicano. De ellos, entre cinco y seis podrían alcanzar las categorías 1 y 2 de huracán, mientras que entre cuatro y cinco tendrían potencial para llegar a categorías 3 o superiores.
El escenario está relacionado con el incremento de la temperatura de las aguas del Pacífico tropical. Durante el trimestre abril-junio de 2026, la temperatura promedio del mar aumentó 0.5 grados Celsius respecto al promedio histórico y durante junio superó un grado, con una tendencia al alza.
Especialistas estiman que existe una alta probabilidad de que El Niño se presente durante esta temporada y que incluso pueda alcanzar una intensidad muy fuerte. El periodo de mayor intensidad podría registrarse entre septiembre y octubre, mientras que el pico del fenómeno se prevé para diciembre.
Para Veracruz, el comportamiento climático también representa un llamado de atención. Entre mayo y octubre podrían registrarse condiciones más secas de lo habitual en buena parte de la región centro-occidente del país, mientras que hacia finales de año podrían aumentar las lluvias y la actividad de frentes fríos.
El pronóstico contempla para septiembre condiciones de lluvia dentro de lo normal; en octubre, lluvias normales o superiores al promedio; mientras que noviembre y diciembre podrían registrar precipitaciones normales o por encima de lo habitual, además de una mayor presencia de frentes fríos.
Para marzo y abril de 2027 se prevén ondas de calor, temperaturas extremas y una mayor probabilidad de incendios forestales.
Ante este panorama, las autoridades de Protección Civil preparan acciones preventivas para reducir riesgos por lluvias intensas, ciclones, inundaciones y deslaves, entre ellas la actualización de mapas de riesgo, limpieza de cauces, desazolve de drenajes y alcantarillas, revisión de presas y bordos, así como la habilitación de refugios temporales y rutas de evacuación.
También se contempla implementar un sistema de alertamiento temprano mediante teléfonos celulares para informar a la población sobre la presencia de huracanes y otros fenómenos meteorológicos.
El escenario obliga a mantener vigilancia permanente sobre la evolución de El Niño y sus posibles efectos, particularmente en las zonas costeras y regiones susceptibles a inundaciones, deslaves y otros fenómenos asociados con la actividad ciclónica.
