La administración municipal negó tener el registro de vendedores ambulantes y mercados, pero omitió el paso legal clave: no realizó una búsqueda exhaustiva ni lo sometió a la aprobación del Comité de Transparencia.
De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- Siete meses después de que el alcalde Manuel Alonso prometiera un padrón integral para ordenar el comercio en la vía pública, el Ayuntamiento de Córdoba no tiene los registros y tuvo que ser la autoridad estatal la que le ordene entregarlos.
Un recurso de revisión interpuesto por este medio en febrero de 2026 evidenció que el Jefe de Comercio respondió con una excusa administrativa: argumentó que apenas estaban “recopilando información” y que la administración anterior no dejó los datos. La Contraloría General del Estado determinó que esa respuesta era ilegal y carente de fondo, por lo que la revocó.
Ante la evasión, la Contraloría General del Estado revocó la respuesta y le dio un plazo perentorio de 10 días para exhibir la información.
El fracaso municipal no solo es de gestión, sino de procedimiento. La Ley 250 de Transparencia del Estado de Veracruz establece que, si un área no tiene la información, debe hacer una búsqueda exhaustiva en todas las dependencias involucradas —Tesorería, Contraloría y Archivo Municipal— y, si no aparece, debe presentar el caso al Comité de Transparencia para que este confirme formalmente la inexistencia y dé vista al órgano de control interno por posible pérdida o destrucción de documentos. El Ayuntamiento de Córdoba no hizo nada de eso. Simplemente respondió que no tenía los datos y echó la culpa a la gestión anterior.
