De la redacción
El Buen Tono
El juicio contra Duane “Keffe D” Davis, acusado de organizar el asesinato del rapero Tupac Shakur en 1996, comenzará este lunes con los alegatos de apertura, luego de cuatro días de selección del jurado.
Un total de 12 jurados y cuatro suplentes fueron seleccionados en el tribunal del condado de Clark, Nevada. El grupo está integrado por seis hombres y 10 mujeres, mientras Davis permaneció presente durante todo el proceso.
Davis, de 63 años, es el único acusado en el caso y enfrenta un cargo de asesinato con arma mortal, con la acusación de haber participado en la organización del ataque contra Shakur. Se declaró inocente en noviembre de 2023 y permanece bajo custodia con una fianza fijada en 750 mil dólares.
La investigación permaneció abierta durante casi tres décadas. El caso tomó un nuevo impulso a partir de las declaraciones públicas de Davis sobre el asesinato y de la publicación de su libro en 2019. En julio de 2023, la Policía de Las Vegas registró su vivienda y dos meses después fue acusado formalmente.
Tupac Shakur tenía 25 años cuando recibió varios disparos mientras viajaba en un automóvil junto a Marion “Suge” Knight, fundador de Death Row Records, en Las Vegas. El rapero, autor de éxitos como “California Love”, murió días después.
Los alegatos iniciales están programados para las 9:30 de la mañana, hora local. El juicio podría prolongarse entre cuatro y cinco semanas y se prevé la participación de diversos testigos, entre ellos Suge Knight, quien actualmente cumple una condena por homicidio voluntario.
También podrían declarar el exalcalde de Las Vegas Oscar Goodman, el actual gobernador de Nevada, Joe Lombardo, quien era agente de la Policía Metropolitana de Las Vegas cuando ocurrió el asesinato, y Reggie Wright Jr., exjefe de seguridad de Death Row Records.
El proceso no necesariamente determinará quién disparó contra Tupac Shakur. La fiscalía no acusa a Davis de haber accionado el arma, sino de haber participado en la organización del ataque, incluido el supuesto suministro del arma utilizada y la realización de llamadas que, según los fiscales, desencadenaron el crimen.
