De la redacción
El Buen Tono
La Fiscalía General de la República (FGR) salió a desmentir las versiones que apuntaban a la existencia de testigos protegidos contra Andrés López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, por presuntos delitos relacionados con hidrocarburos.
La dependencia aseguró que la información es falsa y afirmó que no cuenta con elementos legales para iniciar una investigación contra el hijo del exmandatario.
El desmentido, sin embargo, no apaga los cuestionamientos políticos que rodean a López Beltrán. Por el contrario, vuelve a colocar su nombre en el centro de una polémica en la que las acusaciones públicas y las exigencias de transparencia han comenzado a crecer.
El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, pidió explicar las razones por las que habría sido cancelada la visa de López Beltrán y aseguró que su partido presentó una denuncia desde hace más de un año.
Romero también afirmó que Andy López Beltrán aparece en una carpeta relacionada con el denominado huachicol fiscal, en la que presuntamente figuran los hermanos Farías, y cuestionó que se sostenga que no existe una denuncia.
Hasta ahora, la FGR sostiene que no tiene testigos protegidos ni elementos legales para abrir una investigación por delitos en materia de hidrocarburos. Así, mientras la Fiscalía intenta cerrar la puerta a esas versiones, el nombre de Andy López Beltrán permanece bajo el reflector político.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿por qué un personaje que no ocupa un cargo público genera semejante nivel de controversia y exigencias de transparencia? La FGR ya dio su versión; ahora corresponde a quienes han lanzado las acusaciones demostrar lo que sostienen.
