Que menso Harfuch, que no les exige a los gringos que dejen de meter arm4s de contrabando a México, armando a los cárteles
El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, afirmó que existen funcionarios de alto nivel en México que presuntamente trabajan con organizaciones del narcotráfico, mientras advirtió que la agencia estadounidense mantendrá la persecución contra integrantes de Los Chapitos.
Durante una entrevista, Cole señaló que las investigaciones de la DEA incluyen posibles actos de corrupción dentro de instituciones mexicanas y recordó que fiscales federales de Estados Unidos presentaron en abril de 2026 una acusación contra 10 funcionarios y exfuncionarios mexicanos por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa. El Departamento de Justicia estadounidense ha precisado que se trata de alegaciones y que los señalados deben ser considerados inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad.
Entre los señalados aparece el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, además de Enrique Inzunza Cázarez, Enrique Díaz Vega, Dámaso Castro Zaavedra, Marco Antonio Almanza Avilés, Alberto Jorge Contreras Núñez, Gerardo Mérida Sánchez, José Antonio Dionisio Hipólito, Juan de Dios Gámez Mendívil y Juan Valenzuela Millán. De acuerdo con la acusación estadounidense, los involucrados presuntamente habrían participado en una conspiración relacionada con el tráfico de drogas y armas, además de brindar protección a líderes criminales a cambio de apoyo político y sobornos.
Cole también dirigió una advertencia a Los Chapitos, facción vinculada con los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, al asegurar que la DEA continuará persiguiendo a sus principales integrantes. El funcionario estadounidense comparó su posible futuro con el de otros líderes del narcotráfico mexicano procesados en Estados Unidos, como Joaquín Guzmán Loera e Ismael “El Mayo” Zambada.
El director de la DEA identificó además a Juan Carlos Valencia González, alias “El Pelón”, señalado como integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), como una de las principales prioridades de la agencia. Explicó que la estrategia estadounidense no contempla únicamente la captura de líderes criminales, sino también el combate a sus redes de suministro, financiamiento y protección.
Respecto a la cooperación con México, Cole aseguró que mantiene comunicación diaria con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y que ambos equipos intercambian información sobre objetivos relacionados con el narcotráfico. También afirmó que la DEA apoya operaciones en México mediante el intercambio de inteligencia.
Sin embargo, la entrevista evidenció diferencias sobre los límites de la participación estadounidense en territorio mexicano. Al ser cuestionado sobre la posibilidad de operaciones unilaterales, Cole afirmó que la DEA cumple las órdenes del presidente de Estados Unidos. García Harfuch, por su parte, sostuvo que la cooperación debe mantenerse dentro del marco legal y descartó que agentes estadounidenses puedan realizar operaciones de manera independiente en México.
Las declaraciones se producen en medio de una creciente presión de Washington contra el Cártel de Sinaloa y el CJNG, organizaciones que Estados Unidos ha designado como Organizaciones Terroristas Extranjeras. Mientras la DEA mantiene su estrategia de persecución contra las estructuras criminales, México sostiene que cualquier colaboración con autoridades estadounidenses debe realizarse mediante los mecanismos establecidos por la ley y sin operaciones unilaterales en territorio nacional.
