De la redacción
El Buen Tono
El empresario y filántropo Bill Gates planteó crear una categoría de empleos “reservados para humanos”, que no puedan ser sustituidos por la inteligencia artificial (IA), incluso cuando las máquinas tengan la capacidad técnica para realizarlos.
En un ensayo publicado este miércoles en su blog Gates Notes, el cofundador de Microsoft advirtió que la actual transformación tecnológica podría ser distinta a otras etapas de automatización, debido a que la IA tiene la capacidad de sustituir tareas que anteriormente requerían capacidades cognitivas humanas.
Gates señaló que algunos trabajos deberían mantenerse en manos de personas cuando la presencia humana tenga un valor especial. Entre ellos mencionó el cuidado infantil y destacó que en sectores como la educación y la sanidad debería mantenerse a las personas al frente, mientras la IA funciona como una herramienta de apoyo.
El empresario recordó la atención que recibió su padre durante las últimas etapas de la enfermedad de Alzheimer y sostuvo que existe una dimensión humana en los cuidados que ningún robot podría ni debería reemplazar.
También puso como ejemplo la comunicación de diagnósticos graves. Una inteligencia artificial podría tener la capacidad de informar a un paciente que padece una enfermedad incurable, pero Gates cuestionó que necesariamente deba ser una máquina la encargada de transmitir esa noticia.
De acuerdo con su planteamiento, algunos empleos podrían quedar protegidos de manera permanente, mientras que otros podrían reservarse temporalmente para facilitar la transición de trabajadores que llevan décadas desempeñando una determinada profesión.
Gates estima que hasta 40 por ciento de los empleos podrían quedar dentro de algún tipo de categoría reservada para humanos, aunque reconoció que determinar qué trabajos deberían protegerse y quién tendría que tomar esa decisión representa un desafío.
El empresario también propuso modificar el sistema fiscal para gravar la automatización, con el objetivo de compensar la reducción de ingresos fiscales provocada por la sustitución de trabajadores y financiar programas de capacitación y protección social.
Además, planteó establecer regulaciones nacionales e internacionales para controlar los riesgos asociados con la inteligencia artificial, incluida la posibilidad de que estas tecnologías sean utilizadas para facilitar ataques biológicos o cibernéticos contra hospitales, sistemas de agua y redes eléctricas.
La propuesta de Gates abre nuevamente el debate sobre hasta dónde debe llegar la automatización y qué actividades deberían conservar una participación humana, aun cuando la tecnología sea capaz de realizarlas.
