El Buen Tono
Sandra González
Orizaba.-El conflicto estudiantil en el Instituto Tecnológico de Orizaba (ITO) escaló con señalamientos directos contra la directora, Marisela Gallardo Córdova, y otros directivos del plantel, a quienes el Comité Ejecutivo de la Sociedad de Alumnos (CESA) acusa de hostigar e intimidar a estudiantes que permanecen al interior de las instalaciones como parte de la movilización.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, la representación estudiantil afirmó que, pese a mantener una protesta organizada y pacífica, alumnos que participan en el movimiento han sido objeto de actos de hostigamiento por parte de directivos y jefes de departamento.
El señalamiento también alcanza directamente a Gallardo Córdova, a quien el CESA acusa de haber intimidado a estudiantes y de negarse públicamente a leer en su totalidad el pliego petitorio y la documentación que le fue entregada por el presidente del comité, Kevin Balderas.
La acusación ocurre mientras continúa sin concretarse un acuerdo entre la representación estudiantil y las autoridades del tecnológico. De acuerdo con el CESA, hasta este martes no existía una respuesta satisfactoria a las demandas planteadas por la comunidad estudiantil, por lo que el movimiento continuará.
Los estudiantes defendieron además su permanencia dentro del plantel y aseguraron que existe un compromiso para preservar las instalaciones durante la protesta, al reconocer la responsabilidad que implica mantener ocupados los espacios educativos.
El comité ofreció una disculpa a estudiantes, residentes e investigadores que pudieran verse afectados por la movilización, aunque sostuvo que las acciones emprendidas buscan modificar condiciones que tendrán consecuencias para la comunidad estudiantil durante los próximos años.
Ante la circulación de información sobre el conflicto, el CESA pidió a los alumnos consultar únicamente sus canales oficiales para conocer los acuerdos y determinaciones relacionadas con el movimiento.
Mientras tanto, las acusaciones de presunto hostigamiento e intimidación añaden un nuevo elemento al conflicto que mantiene enfrentados a estudiantes y autoridades del Instituto Tecnológico de Orizaba, sin que hasta el momento se haya informado públicamente de un acuerdo que permita destrabar el pliego petitorio.
