El Buen Tono
Sandra González
Orizaba.- Mientras la industria y el mercado laboral avanzan hacia la incorporación de nuevas tecnologías e inteligencia artificial, estudiantes del Instituto Tecnológico de Orizaba denunciaron que continúan formándose con equipos obsoletos y sin las condiciones necesarias para desarrollar las competencias que les serán exigidas al egresar, por lo que mantienen tomadas las instalaciones y exigen el cumplimiento de su pliego petitorio, así los manifestó el presidente del Comité Ejecutivo de la Sociedad de Alumnos (CESA), Kevin Geovani Balderas Ochoa.
Señaló que cuentan con equipos que todavía funcionan, pero resultan insuficientes para atender a la matrícula. Explicó que algunos recursos son para 50 o 60 alumnos, lo que limita su utilización y, en consecuencia, la posibilidad de que los estudiantes tengan una preparación práctica acorde con las exigencias actuales.
“Buscamos que no haya un rezago educativo, pero sí lo hay”, sostuvo el representante estudiantil, quien cuestionó que se pretenda mantener una imagen de que todo funciona correctamente cuando, desde su perspectiva, existen deficiencias en aulas, laboratorios, equipos y áreas deportivas. Reconoció, además, el esfuerzo de los docentes, quienes deben adaptarse y trabajar con las herramientas disponibles pese a las carencias que enfrentan.
Los estudiantes mantienen como una de sus principales demandas la salida de la directora del plantel, Maricela Gallardo Córdova, así como de los subdirectores y responsables administrativos. Acusaron que durante su gestión se han presentado prácticas de nepotismo y un deterioro de las condiciones de la institución; señalamientos que atribuyen a la actual administración y que demandan sean revisados por las autoridades correspondientes.
De acuerdo con el CESA, la solicitud de relevo no responde únicamente a un cambio de personas, sino a la intención de modificar de raíz los procesos internos y conseguir mayor transparencia en el manejo de la institución. Afirmaron que varios de los problemas incluidos en su pliego petitorio han sido planteados desde hace varios semestres sin que, hasta ahora, hayan encontrado una solución definitiva.
Los inconformes rechazaron la propuesta de abrir paulatinamente el plantel mientras se atienden las demandas. Explicaron que representantes jurídicos del Tecnológico Nacional se han acercado para dialogar, pero hasta ahora no existe una respuesta concreta que permita levantar la protesta. Recordaron que generaciones anteriores realizaron movimientos similares por las mismas problemáticas y que permanecieron sin solución.
Por ello, la toma de las instalaciones se mantiene por tiempo indefinido. Los integrantes del CESA señalaron que no están dispuestos a aceptar únicamente compromisos verbales, pues, dijeron, durante años han recibido promesas que finalmente no se han traducido en soluciones.
Añadieron que fueron ellos quienes solicitaron la intervención del Tecnológico Nacional de México, pues la directora no lo ha hecho. Advirtieron que, si las autoridades tecnológicas siguen sin atender su llamado, recurrirán a otras instancias para lograr una solución.
Los estudiantes expresaron preocupación por una posible estrategia para desgastar el movimiento mediante la prolongación del conflicto y provocar que la comunidad demande el regreso a clases. Pese a ello, aseguraron que mantendrán la protesta mientras no existan acuerdos concretos sobre sus demandas.
El CESA agradeció el respaldo de estudiantes de nuevo ingreso, docentes y personas externas que se han solidarizado con el movimiento mediante donaciones de alimentos, mantas e insumos personales. Al mismo tiempo, llamó a la comunidad tecnológica a manifestar públicamente sus inconformidades y sumarse a la exigencia de cambios.
Sobre el respaldo del personal docente, señalaron que ha sido mínimo debido, presuntamente, al temor de sufrir represalias de carácter sindical. Los estudiantes afirmaron que también tienen miedo de posibles consecuencias por participar en la protesta, pero consideraron que están dispuestos a asumirlas si con ello consiguen mejorar las condiciones de la institución.
Finalmente, cuestionaron que el sindicato no haya intervenido en el conflicto, pese a que, según los estudiantes, existe personal inconforme con la actual administración. También señalaron que el periodo de tres años de la directora ya habría concluido y cuestionaron su permanencia en el cargo, particularmente ante la proximidad de los festejos por el 70 aniversario del Instituto Tecnológico de Orizaba, para los cuales, aseguraron, la directora se mantiene como autoridad encargada de la organización.
