De la Redacción
El Buen Tono
Lerdo de Tejada.- La salida de Grupo Porres del Ingenio San Pedro y el anuncio de que el Gobierno de Veracruz asumirá su operación volvieron a colocar bajo escrutinio el historial de la empresa en la industria azucarera. El antecedente que ahora cobra relevancia es el señalamiento de que, de cinco ingenios adquiridos por el grupo, tres habrían terminado en procesos de quiebra.
El dato fue expuesto durante las recientes discusiones sobre la situación de la factoría, luego de que Grupo Porres anunciara que dejaría de operarla al considerar que su funcionamiento ya no era económicamente viable. Ante este escenario, la administración estatal prepara un mecanismo jurídico para hacerse cargo del ingenio y garantizar la molienda correspondiente a la próxima zafra.
La intervención gubernamental implica un nuevo reto financiero y operativo, pues deberá garantizar recursos para mantenimiento, operación, compra de caña y demás necesidades de la factoría.
También tendrá que determinar en qué condiciones será entregado el ingenio y cuánto costará rehabilitarlo y mantenerlo funcionando bajo la nueva administración.
En el ámbito laboral, los trabajadores serían liquidados por la empresa y posteriormente contratados por el Gobierno estatal, situación que ha generado inquietud por sus posibles efectos en derechos laborales y jubilaciones. Mientras se prepara el decreto para crear el organismo encargado del ingenio, el antecedente de las cinco factorías adquiridas y las tres que habrían terminado en quiebra vuelve a poner bajo análisis el desempeño de Porres.
